Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:MÚSICA

Este hombre dignifica Eurovisión

Sébastien Tellier, protegido de Daft Punk, representa a Francia mañana sábado en Eurovisión con su canción Divine. ¿Cómo se explica la presencia del profeta del sex-pop al lado de nuestro imponderable Chiki Chiki?

LLEVA cuatro días en Belgrado y tiene la sensación de asistir a un concurso de patinaje artístico donde los participantes se lo toman muy en serio y parecen "pequeñas muñecas de cera". ¿Por qué alguien tan exquisito como Tellier se presentaría a Eurovisión en medio de una parada de monstruos que actúa con música pregrabada? "Para mí tiene algo de simbólico, de recuerdos familiares felices. Posee un lado de cine americano y de misión gubernamental", reconoce por teléfono desde la capital serbia. "No me siento tampoco como Zinedine Zidane, pero me encantaría crear un vínculo con la gente, como si fuera un primo lejano de todas las familias francesas".

Heterosexual, barbudo, de pelo largo, excéntrico o normal, Tellier tiene debilidad por los trajes blancos y parece un casanova que esconde su resaca detrás de unas gafas de sol. Poco que ver con el típico cantante de canción melódica de un concurso paneuropeo que los tiempos parecen cuestionar. "Se nota que la mayoría llevan preparándolo hace mucho. Conocí el domingo a Rodolfo Chikilicuatre en un piano-bar; es un cachondo que sabe hacer feliz a la gente".

A finales de los noventa, Tellier se hizo colega de sus ídolos: Daft Punk, Phoenix y Air, algo así como la vanguardia musical francesa, en cuyo estandarte se convertiría con el tiempo. Su primer disco, L'incroyable verité (2001), vende 10.000 copias en Francia y se gana a la prensa especializada, lo que nunca será el fin último de este cantante de 32 años. "No, no me interesa que mi disco interese a unos pocos. Mi música pretende llegar al máximo público posible. La entiendo como el equilibrio entre lo superficial y lo profundo". Con Politics (2004) llega La ritournelle, su tema central, con una alucinante introducción instrumental que hubiera hecho las delicias de Gainsbourg, otro de sus héroes.

Su tercer álbum, Sexuality, ha tenido una formidable recepción entre los medios bronchés (en la onda, en francés) de París. "Con Sexuality quiero lanzar el mensaje de que para ser un amante hay que ser, primero, una buena persona". Producido por Guy-Manuel (la mitad del dúo Daft Punk), este disco funciona como una excepcional mezcla de sensualidad y esa sensación que recorre la música de Tellier de que el fondo prevalece antes que la forma. "El sonido es muy ochentero. No queríamos que sonara futurista, ni muy raro. Queríamos enviar un mensaje claro y directo: el sexo es el gran maestro del mundo".

¿Y qué pasará después de la sobreexposición eurovisiva? "Me encantaría ganar, pero lo veo difícil. Estaré todo este año de gira europea, y para 2009 estoy preparando mi primera película como director". Claro que lo mejor es tener un plan B. "Si no fuera músico, sería productor de series de televisión. Sueño con estacionar mi Mercedes en una plaza de aparcamiento con mi nombre". Teniéndolo tan claro, este gurú del french touch puede que acabe por conseguirlo.

Sexuality está editado en Sinnamon. EL Festival de Eurovisión se celebra mañana, en Belgrado, a las 21.00.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de mayo de 2008