El BBVA ve señales de optimismo para el mueble pese al entorno hostil

El sector ha aprovechado la bonanza para invertir en su competitividad

El sector del mueble en España, que cuenta con una gran implantación en la Comunidad Valenciana, está atravesando un momento complicado que marcará su futuro. Durante el período 1999-2006 ha vivido crecimientos medios superiores al 8% anual en la producción y al 7% en el consumo, alcanzando un gasto medio por hogar de 370 euros en 2006. Pero detrás de estos tranquilizadores resultados recogidos por el Servicio de Estudios Económicos del BBVA en la revista Situación Consumo, asoma la inquietante sombra de un entorno hostil.

China está reduciendo la cuota de mercado de las empresas españolas

China, especialmente, está reduciendo la cuota de mercado de las empresas españolas. En siete años ha cuadruplicado su presencia en el mercado de importaciones español. Si en 2000 el 20% de importaciones provenían de Francia, en 2007 China rebasó esa marca en 1,4 puntos y relegó el mueble francés a la quinta posición en facturación. Sin embargo, para el BBVA, el análisis del valor de los euros por tonelada de las importaciones apunta la senda que deben seguir el sector. Francia, con un producto de calidad y diseño, ha triplicado el valor de las toneladas vendidas a España pese a la reducción de las importaciones, mientras que el valor del mueble importado de China se ha reducido un 20%.

En base a las exportaciones, 2007 marcó un punto de inflexión, con un crecimiento del 13,1%, siendo la Comunidad Valenciana la segunda autonomía que más vendió en el mercado exterior, por detrás de Cataluña. En ese sentido, el valor de la tonelada exportada entre 2000 y 2007 aumentó en siete de los diez países que acaparan el 76% de las exportaciones, datos que apuntan hacia una recuperación de la competitividad.

Según el informe del BBVA, el sector del mueble ha podido hacer frente a la competencia exterior gracias al entorno económico favorable derivado del auge de la construcción, que ha generado una demanda sostenida. Pero el nuevo entorno ha impuesto unas condiciones más complicadas. La contención del consumo, la moderación de la renta disponible, la caída de la confianza y el endurecimiento de las condiciones financieras, entre otros factores, ensombrecen el panorama para el sector.

Pero el informe detecta signos para el optimismo, ya que el sector ha aprovechado los años de bonanza para introducir mejoras que empiezan a dar resultados. Desde hace algunos años, ha iniciado un proceso de concentración, lo que le irá permitiendo aprovecharse de las ventajas de las economías de escala. Uno de los datos que apunta a esa concentración proviene, sin embargo, de la destrucción de empresas, que en entre 2000 y 2007 ha sido generalizada en todos los grupos excepto en el que agrupa a más de 100 trabajadores, que han crecido un 10%.

Además, el sector ha mantenido la estabilidad en los precios frente a la presión inflacionista de los últimos meses y ha estado invirtiendo de forma productiva. Casi un 70% de la inversión se ha destinado a maquinaria y bienes de equipo, lo que redundará en una producción más competitiva y refuerza la capacidad del sector ante el futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de mayo de 2008.

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