Crónica:Gran Premio de FranciaCrónica
i

Debón aprovecha su suerte

A sus 32 años, el castellonense consigue su primera victoria en el Mundial

Alex Debón, el escudero más fiel que ha tenido nunca Jorge Lorenzo; el compañero que hace dos años le rescató del agujero en que el mallorquín se había metido y del que no sabía salir; y el piloto que ha hecho de la Aprilia de 250cc una moto prácticamente invencible a base de dar vueltas a los circuitos de pruebas subido a un prototipo en fase experimental, obtuvo ayer su recompensa en el circuito francés de Le Mans, donde se apuntó su primera victoria en el Mundial como piloto profesional. Le ha llegado tarde, a los 32 años, y cuando cruzó la meta se regaló un vistoso caballito.

La cabriola estaba más que justificada si uno hace memoria y atiende a la panzada de currar que se ha dado en los últimos años el motorista de la Vall d'Uixó. Además de completar una carrera "de cine", como diría él, Debón se ganó el respeto de Aprilia, que el año pasado decidió premiarle su dedicación y esmero, con un sillín de lujo para lucirlo esta temporada. Ayer aprovechó su suerte y tras la carrera que se sacó del zurrón, ya nadie debería dudar de las manos que posee el español para la conducción.

Más información

Sobre una pista de patinaje, Debón demostró tener un tacto prodigioso en las primeras vueltas, una solidez extraordinaria en las 15 siguientes, y un control absoluto al final, cuando remató la faena prácticamente sin despeinarse, sin cometer ningún error y sin tomar más riesgos que los estrictamente necesarios. En definitiva, una carrera perfecta dadas las circunstancias tan delicadas con las que se encontraron los contendientes en Le Mans.

Con el cemento remojado por la lluvia que dejó de caer justo con el apagón de los semáforos, el castellonense se colocó al frente a las primeras de cambio y ya no soltó la batuta hasta que cruzó la meta victorioso. En su triunfo tuvo mucho que ver un nuevo sistema que incorporó su moto, algo perecido al control de tracción que incorporan las MotoGP, y que Aprilia ha conseguido desarrollar en las últimas carreras.

"Hoy es un gran día para mí", confesó Debón, muy emocionado por su primer triunfo en un Mundial cada vez más poblado de pilotos mucho más jóvenes que él. "Pensé que nunca iba a llegar porque siempre pasaba algo; o me iba al suelo o se rompía la moto al final", abundó el piloto castellonense. "He estado dos años en la sombra, pero lo más importante es que ahora volvemos a ser competitivos y que hemos demostrado a Aprilia que no sólo debe apostar por un piloto", reivindicó Debón. A sus 32 años, el piloto estaba como un niño con zapatos nuevos con su primera victoria.

Con la alegría y el sabor dulce del triunfo en la boca, el castellonense borró el regusto amargo que, en algunos momentos, ha tenido la relación con su equipo, el Lotus Aprilia, y con su director, Dani Amatriain, al que abrazó al término de la prueba. "Quizás ya en China se solucionaron las cosas y aquí parece que las cosas van por el buen camino y quiero dar las gracias a todos, no sólo a Dani. Es la victoria de todo el equipo", reconoció el piloto.

Alex Debón celebra en el podio su primer triunfo.
Alex Debón celebra en el podio su primer triunfo.REUTERS

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 18 de mayo de 2008.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50