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La crisis del Partido Popular

Camps mantiene su apoyo al líder del PP desde la sombra

Desde que, el pasado lunes, María San Gil provocara una fractura en el PP al anunciar que ha perdido la confianza en Mariano Rajoy, Francisco Camps, líder del PP valenciano -el barón territorial que más se había distinguido por su apoyo sin fisuras a Rajoy- se ha mantenido en un discreto segundo plano: ha evitado, en sus escasas apariciones públicas, cualquier pregunta.

Dirigentes próximos a Camps aseguran que su silencio no ha sido buscado, que simplemente en estos seis días no ha habido oportunidad de que nadie le preguntara. ¿Es así, o hay una estrategia detrás? ¿O responde ese silencio a la voluntad de Rajoy, que pidió a los dirigentes de su partido que no hablaran ni se metieran en líos? ¿Hasta qué punto los desplantes de Carlos Fabra, presidente del PP en Castellón, y los elogios de José Joaquín Ripoll, presidente provincial en Alicante y connotado zaplanista, a San Gil estaban debilitando la posición de fuerza del presidente valenciano? Desde el entorno de Camps se insiste en que el silencio sólo es aparente. "Con Rajoy habla todos los días dos o tres veces. Está a muerte con él. Mariano mandó no enredar, que es muy distinto a estar callados. Y los presidentes provinciales se mueven por intereses territoriales muy concretos", aseguran.

"Por convicción"

Responsables del PP valenciano sostienen que la apuesta por Mariano Rajoy se mantiene intacta "por convicción". "Es lo mejor para el PP. El único [candidato] que reúne todos los consensos posibles", señalan. Camps está convencido, y así lo ha manifestado, de que la bronca es consecuencia del momento precongresual, y cree que "todo lo que está pasando refuerza a Mariano".

La relación entre el presidente de la Generalitat valenciana y el líder del PP se fraguó durante el pulso que el primero mantuvo con Eduardo Zaplana en la Comunidad Valenciana, donde los seguidores del ex portavoz en el Congreso cuestionaron en no pocas ocasiones a Camps. Éste acabó por consolidarse en la confección de las listas las pasadas elecciones generales, al apoyar Rajoy a Esteban González Pons como número uno por Valencia frente a las pretensiones de Zaplana.

Camps tampoco olvida cómo desde la sede del PP en Madrid se le dio total respaldo en la crisis de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, cuando el ex presidente del gobierno valenciano y José Blanco, número dos del PSOE, negociaron apartar de la presidencia de la Caja a los campistas.

A los desplantes de Carlos Fabra le quita toda importancia la dirección regional del PP. "Fabra ha dicho públicamente que los avales de Castellón son para Rajoy", zanjan, a pesar de las ambiguas declaraciones de Fabra en los últimos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de mayo de 2008