Las ayudas a los constructores
Los constructores en bloque -nunca mejor dicho- acuden a Pedro Solbes al objeto de solicitar urgentes ayudas económicas para que el sector del ladrillo se pueda recuperar cuanto antes de la crisis que le afecta.
Tras un ajustado pase de pecho, nuestro ministro económico les ha rechazado su propuesta de la forma más diplomática posible, eso sí, asegurándoles que la tendencia presente cambiará allá por el otoño próximo.
Y es que resulta un insulto a la inteligencia el hecho de que los constructores no quieran, o no les interese, acordarse de las épocas dejadas atrás, en las cuales el precio de los pisos subía cada año de una manera escandalosa.
Más de un ciudadano piensa que mejor sería que bajasen esos sobrevalorados costes de las viviendas y, en lugar de protestar mendigando ayudas, echasen mano de sus bolsas repletas hasta los topes de euros, tras haberse forrado durante tantos años.


























































