Reportaje:

Las dos infancias

La niñez vista por Picasso y Nonell recala en Girona

Miseria y opulencia se dan la mano en la exposición Infants que reúne una cincuentena de pinturas, esculturas y dibujos sobre la infancia procedentes del Museo de Montserrat y que permanecerá en la Fontana d'Or de Girona hasta el 15 de junio. A través de artistas como Pablo Picasso, Francesc Gimeno, Isidre Nonell y Julio Romero de Torres, el espectador puede constatar la gran variedad de niños y niñas que protagonizan las obras. Unos son ricos, otros pobres; unos juegan y ríen, mientras que otros trabajan... "En algunas de estas obras está latente el drama de la Guerra Civil, las dos Españas irreconciliables de vencedores y vencidos. Cada una es un documento emotivo que nos llega al corazón con la historia de los más débiles, los niños", apunta Josep Laplana, comisario de la muestra y director del Museo de Montserrat.

Entre otros personajes, el espectador se encuentra con el Pobre vailet, de Nonell, un niño obrero con blusa y zuecos lleno de amargura y con la niñez rota. A su lado, la familia acomodada de Diumenge de rams, de Félix Mestres, a la salida de la iglesia, llena de lujos y afeites. También destaca un retrato de Gimeno de su hija Aurèlia acompañada de un perro, La petita i el bon companyó, donde se puede palpar toda la marginalidad que marcó la vida de este pintor. Picasso, otro enamorado de la infancia, también está presente en la muestra con la obra El monaguillo.

Infants también permite hacer un recorrido por los diferentes estilos y tendencias artísticas de los siglos XIX y XX y es una reflexión sobre la valoración de la infancia en la sociedad catalana de entonces. Así, en algunos cuadros hay toda una lección de la pedagogía imperante en cada época: niños aplicados y serios con pose de adultos y niñas atareadas aprendiendo a coser -como La petita que fa mitja, de Josep Obiols- o bien indolentes y coquetas.

La exhibición se organiza a partir de un recorrido cronológico dividido en cinco grandes ámbitos, desde el periodo de los realistas a la generación novecentista. Además de pinturas, Infants también reúne 15 dibujos y 4 esculturas entre las que destaca Maria Rosa, de Joan Rebull, un misterioso busto a la manera egipcia de una niña con trenzas. Muchas de las obras que pueden contemplarse no han salido nunca de Montserrat y algunas son totalmente inéditas, como la selección de dibujos de Joan Llimona, Francesc Sardà y Maria Clavé.

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