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Reportaje:

La crisis gripa la venta de autos

El sector confía en recuperar parte de la demanda perdida

La crisis está gripando en España el motor de la industria del automóvil. Lo acaecido en abril es una buena muestra. En las dos últimas jornadas del pasado mes se matricularon en total 10.000 automóviles y más de la mitad de ellos no contaban con un cliente final. En los otros 28 días de abril las matriculaciones no superaron las 5.000 unidades de media por jornada, según señala Germán López, presidente de la patronal de las compañías importadoras de automóviles, Aniacam. Si a eso se añade el efecto de la Semana Santa, que cayó este año en marzo, y no afectó por tanto a las ventas, no extraña su afirmación de que en realidad no se ha producido un cambio de tendencia en las ventas de coches como parece indicar el 1,5% de aumento registrado en abril.

Las previsiones para final de año cifran en el 10% el descenso de ventas

En el primer cuatrimestre las ventas a particulares, el segmento en el que mayor rentabilidad obtienen los concesionarios, han caído entre un 15% y un 20%, según la fuente. Sin embargo, a final de año la caída total del mercado se situará entre el 8% y el 10%, según Aniacam, y entre el 7% y el 9%, según Anfac, la asociación de fabricantes. Unas cifras que les permitirán mantener unos niveles de matriculación en torno al millón y medio de unidades, en el que se encuentran muy a gusto.

Si a esto añadimos que las previsiones de producción de coches en España para 2008 suponen un aumento del 2% respecto a 2007 y que será el cuarto año en que se superen los tres millones de automóviles, el panorama no resulta tan desolador como está trascendiendo a la opinión pública.

De cualquier manera, el sector tiene por delante algunos frentes de batalla que deberá abordar a corto plazo. La vertebración del mismo es uno de los más antiguos y de solución más complicada. Son pocas las ocasiones, como ésta, en la que se va a presentar de manera conjunta por parte de las cuatro patronales más importantes (Anfac, Aniacam, Faconauto y Ganvam) un plan para la instauración de un nuevo Prever que incentive la renovación del parque. Eso sí, al margen de esta acción, cada una de ellas ya ha solicitado por separado un encuentro con el nuevo ministro de Industria. De momento siguen pesando más los factores que les diferencian que los que les unen.

La aparición de Miguel Sebastián como nuevo titular de Industria es otra de las claves a resolver. A pesar de la importancia del sector para la economía nacional, no puede decirse que haya sido especialmente mimado por parte de la Administración, aunque sí se ha mostrado generosa, sobre todo la autonómica, en materia de subvenciones a las instalaciones industriales. En algunos momentos incluso, como ocurrió en la última legislatura del Partido Popular, no existía ministerio del ramo. Tras la recuperación del mismo, la sensación en el sector es que no se ha pasado más allá de las buenas palabras.

Sebastián aparece por tanto como una nueva esperanza blanca en un momento, además, en que hay que definir de forma amplia el papel de la industria ante la complicada coyuntura económical y el peso que se quiere dar al sector secundario en su solución y en la composición del futuro tejido productivo nacional.

La tramitación de la solicitud del nuevo Prever, cuya trascendencia económica es menor de lo que parece, y la reacción de Sebastián tras sus encuentros con los responsables de las asociaciones pueden ser un buen catalizador.

Juan Antonio Fernández de Sevilla, presidente de Aniacam, volvía a lamentarse esta semana de la ausencia de un "interlocutor preferente" para tratar los temas que afectan al sector, muchos de ellos con repercusiones a medio y largo plazo. "Esperamos que el nuevo responsable de Industria juegue el papel relevante que le corresponde".

El nuevo plan presentado (Ecoseg), que no es más que una "pequeña herida comparado con la cirugía que requiere el sector y la economía", según señala el nuevo responsable de Chevrolet en España, Juan Manuel Lumbreras, solicita ayudas entre 1.000 y 1.500 euros por el achatarramiento de vehículos con más de 10 o 15 años, respectivamente, y hace especial hincapié en que pueda aplicarse también en la compra de vehículos usados. Concretamente, según Blas Vives, secretario general de Faconauto, en los matriculados en los últimos cinco años y que por tanto superan las exigencias de la normativa Euro 3 respecto a efectos medioambientales.

Durante el primer trimestre se han disparado las compras de coches con más de 10 años por parte de familias que se verían beneficiadas en caso de aprobarse esta medida.

El nuevo plan debería ser también, según Vives, de duración limitada y con partida presupuestaria específica y no a cargo de las comunidades autónomas. Su entrada en vigor en el segundo semestre supondría limitar la caída de las ventas a final de año a un 2% o 3%, según Vives. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de mayo de 2008