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Reportaje:EMPRESAS & SECTORES

Una compra remolona

Panrico irrumpe en el segmento de las galletas al integrar a Artiach

Panrico fue valorada en unos 900 millones de euros hace dos años y medio, cuando pasó a manos del fondo de capital riesgo Apax Partners, una cifra que el sector alimentario calificó de exorbitada incluso en aquellos días de euforia en el crédito y la inversión. Al día siguiente de firmar la compra, comenzó para Apax la tarea de darle sentido a la hazaña: su objetivo era duplicar ventas a golpe de crecimiento orgánico y de compras, hasta los 1.000 millones de euros, en 2010, y salir a Bolsa.

La compañía propietaria del Donut y Bollycao empezó recortando una presencia internacional poco rentable entonces y vendió varias fábricas, además de su edificio corporativo, para centrar los recursos en sus actividades más rentables. La primera adquisición, sin embargo, se ha hecho de rogar dos años, aunque ha sido de relumbrón: Panrico se ha hecho con el negocio de galletas Artiach al grupo Kraft Foods, un paquete de marcas populares como Marbú, Chiquilín, Filipinos, Arti-nata y Dinosaurus que alcanzaron los 70 millones de euros de facturación el año pasado. La operación, que incluye un traspaso de 270 empleados y una fábrica en Orozco (Bilbao), y catapultan de una sola vez al grupo a la segunda plaza del mercado de las galletas en España, con una cuota del 12%.

El grupo de capital riesgo compró hace dos años Panrico por 900 millones

Y es que la compañía estaba en el lugar y el momento adecuados. Kraft debía vender Artiach por mandado de la Comisión Europea, ya que, cuando el año pasado le permitió adquirir el negocio global de galletas de la multinacional Danone, incluida LU Iberia, condicionó la operación a que abandonase varias marcas.

Ahora Panrico sigue ojeando el mercado en busca de compras que diversifiquen su actividad, pero la experiencia dice que la próxima sorpresa puede hacerse esperar. Joan Cornudella, gestor de la compañía desde antes del cambio de dueños, asegura que no tiene ninguna presión por parte de Apax. "Nos han dicho claramente que no nos precipitemos, que no compremos por comprar, no se trata de engordar la compañía, ya tendría tamaño suficiente para salir a Bolsa", explica.

El mercado tampoco está para aventuras estériles. Y Panrico sigue teniendo como principal caballo de batalla la mejora de sus números. El grupo acumulaba una deuda de 505 millones de euros al cierre de 2007 y unas pérdidas de 40 millones de euros, 15 millones menos que en un 2006 también de números rojos. La compañía explica que este resultado incluye amortizaciones de marcas y un fondo de comercio por valor de 55 millones que, bajo el nuevo Plan General Contable que se aplica desde el 1 de enero, cesarán. Por ello, Panrico apunta que el resultado del grupo con la nueva contabilidad hubiera arrojado unas ganancias de 15 millones de euros.

Cornudella no concreta cuánto ha crecido la deuda a raíz de la compra de Artiach, para evitar dar pista alguna sobre el precio de la operación, que Kraft sólo puede hacer público cuando los reguladores del mercado de valores de Nueva York lo permite.

Pero la compañía espera alcanzar los 700 millones de euros de facturación este año, un 10% de los cuales corresponderá aproximadamente a las galletas, frente a los 555,4 millones que alcanzó el año pasado. No es ajena al alza del precio de las materias primas, aunque la dirección asegura que ha afectado por debajo del 5%, ni a la adversidad de los mercados. El consejero delegado asegura que Panrico no se arrugará ante la desaceleración del consumo que ya nadie cuestiona y potenciará la investigación en nuevos productos. De hecho, la compañía ha cerrado acuerdos con centros de investigación y desarrollo (I+D) en el extranjero en países como Japón, Estados Unidos, Francia y Alemania.

Apax ha hecho otros deberes. Desde 2005 ha invertido unos 80 millones de euros para la mejora de la actividad productiva, sobre todo en la factoría de Santa Perpetua de la Mogoda.

El fondo británico de capital riesgo mantiene intactos sus planes de sacar la compañía a Bolsa, aunque no concreta la fecha. También se plantea retomar su expansión internacional a través de alguna adquisición en Europa, lo que también tardará algunos años. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de abril de 2008