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Reportaje:PRUEBA

Transporte personal de bajo coste

La escalada de precio del petróleo, la preocupación por el medio ambiente y la psicosis de crisis están creando el caldo de cultivo ideal para que los coches pequeños recuperen el favor del público. Y el nuevo Hyundai i10 reúne buenos argumentos para aprovecharlo.

Este utilitario coreano, de diseño moderno y discreto, tiene un tamaño idóneo para la ciudad y ofrece también un funcionamiento mecánico correcto para poder viajar sin apuros. Su pequeño motor de gasolina cumple en el tráfico urbano, se defiende en carretera y gasta muy poco: apenas pasa de seis litros. Pero lo mejor es que se vende a unos precios asequibles (desde 9.700 euros) que refuerzan su atractivo como modelo básico para resolver el transporte familiar, bien como coche único para parejas jóvenes o como segundo o tercer vehículo de la casa.

Un monovolumen urbano y discreto

El i10 sustituye al Atos Prime y adopta las nuevas siglas que identifican a los Hyundai: una i minúscula seguida de un número en los turismos. Mantiene la misma longitud, 3,56 metros, pero es siete centímetros más ancho y presenta una imagen más proporcionada. Así, conserva la carrocería de cinco puertas de arquitectura monovolumen, que no es la solución estética más sugerente, pero sí la más práctica para aprovechar el espacio. Y aporta también un diseño más actual que contrasta con el escaso atractivo de su antecesor.

En el i10 destaca el frontal, que presenta unas formas suaves y un parabrisas más tendido para mejorar la aerodinámica. Lleva también la parte del central y la parrilla más adelantadas, y las aletas y los faros, ladeados para crear un perfil en cuña con las esquinas redondeadas. Además integra bien el parachoques, del color de la carrocería, algo poco habitual en coches urbanos básicos. El lateral es muy sencillo y refleja la línea monovolumen con unas puertas altas y verticales que facilitan el acceso. En cambio, la zaga resulta más moderna, y aunque tiene un portón muy vertical, los pilotos y el picaporte aportan un aire más original. Pero el conjunto prima más la funcionalidad que el atractivo.

Práctico por dentro

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La carrocería monovolumen permite ofrecer un interior amplio y sobre todo más práctico que el de los utilitarios convencionales, y es uno de los pocos coches urbanos homologados para cinco personas, al menos en teoría. El i10 aprovecha bien el espacio: las plazas delanteras tienen ahora cinco centímetros más de longitud que las del Atos, y todo el interior es otros ocho más ancho, aunque aun así atrás se queda muy justo para tres adultos y el maletero (220 litros) es sólo correcto. Sin embargo, a pesar de su tamaño es un coche urbano que no agobia por dentro, tiene unos asientos correctos delante y atrás, y se va sentado en una posición muy natural.

Dentro de su planteamiento económico, los acabados no desentonan, el ambiente interior no resulta espartano y ofrece un confort aceptable, tanto por su buena insonorización como por las suspensiones, que filtran bien y no fatigan a los ocupantes.

Dos motores y dos acabados

El i10 sólo se vende por ahora con un motor 1.1 de gasolina (66 CV), muy correcto en todo, y dos acabados. El Comfort (desde 9.700 euros) incluye ya cuatro airbags, ABS, radio-CD, elevalunas delanteros eléctricos y cierre con mando y alarma. El Style (11.700) añade aire acondicionado, techo solar, llantas de aleación, elevalunas traseros eléctricos y otros detalles. Y la garantía es de tres años sin límite de kilómetros. Además hay una versión con cambio automático (12.700 euros), y en junio llegará un 1.1 turbodiésel de 75 CV que sólo gasta 4,3 litros de media. Y en abril, toda la gama tiene 1.000 euros de descuento.

Conclusión

El i10 es un utilitario básico que resuelve el transporte personal con un gasto mínimo. Tiene un tamaño justo para la ciudad, está homologado para cinco plazas y ofrece un funcionamiento correcto. Pero lo mejor es que es barato, está bien equipado y gasta muy poco.

ECONÓMICO Y BIEN EQUIPADO

El i10 tiene unos precios parecidos a los de los coches urbanos más baratos, sobre todo con el descuento de 1.000 euros de este mes, e incluye un equipo de serie superior a la mayoría, al menos en el acabado Style. Sólo el Justy es claramente más barato, 1.000 euros, pero el Hyundai lo compensa con la rebaja de abril. Los dos incluyen cuatro airbags, aire y cuatro elevalunas eléctricos, pero mientras el i10 suma llantas de aleación y techo solar, el Subaru viene con ordenador de viaje y monta un motor de tres cilindros menos refinado. El Picanto cuesta también 700 euros menos que el i10 con aire acondicionado, pero tiene sólo cuatro plazas y un maletero inferior. Y la diferencia con el Agila se reduce a 300 euros. El Opel tiene cinco plazas y puede añadir el ESP (400 euros). Por último, el Panda cuesta 80 euros más con sólo dos airbags y dos elevalunas eléctricos

SENCILLO, PERO PRÁCTICO

A pesar de ser un coche urbano muy sencillo que busca la economía, el i10 tiene un interior práctico y una calidad de acabado correcta que no desentona. Los plásticos del salpicadero son duros y muestra algunos detalles espartanos, como el volante, el pomo del cambio y los paneles de las puertas, pero aporta también otros más vistosos, como la instrumentación en fondo blanco o la consola central, que integra bien el equipo de música, y los ajustes entre las piezas están bien resueltos. Además aprovecha bien el espacio en la zona del freno de mano para integrar una bandeja con dos repisas y dos posavasos. La arquitectura monovolumen con una carrocería alta de cuatro puertas permite adoptar unas puertas grandes que facilitan el acceso y son muy prácticas para personas mayores. Las plazas traseras no ofrecen un espacio holgado para las piernas, ni suficiente anchura para alojar a tres personas, salvo en trayectos cortos, pero tienen una banqueta alta que permite ir sentado en una posición más cómoda y natural de lo habitual en coches urbanos.El maletero es correcto (220 litros) y se amplía plegando los respaldos. Y la zaga tiene un diseño limpio y moderno, con los pilotos en alto y el parachoques del color de la carrocería y con una goma de protección

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