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Reportaje:Final de la Copa del Rey

Dos caras del 'dream team'

Los miembros de aquel Barça fascinante hablan de sus amigos Koeman, Laudrup, Bakero y Milla y de sus conjuntos

Johan Cruyff tendrá esta noche cuatro herederos en el banquillo del estadio Calderón. Dos técnicos por equipo. Ronald Koeman y José Mari Bakero, en el Valencia; Michael Laudrup y Luis Milla, en el Getafe. Como futbolistas, serán recordados por ser componentes del equipo más fascinante del final de los años ochenta y el principio de los noventa: el Barça de Cruyff. Ya convertidos en entrenadores, ¿quién representa mejor el espíritu transgresor del maestro? Algunos de los ilustres componentes de aquel equipo opinan al respecto.

- Roberto. "Koeman llegó al Valencia con la temporada ya comenzada e intentó implantar un ideario diferente a un grupo de jugadores acostumbrados a otro esquema y con una manera distinta de entender el fútbol. Sin embargo, Laudrup ha podido comenzar de cero en el Getafe e inculcar su pensamiento. Además, en su club, con menos presión y expectativas, tuvieron, a pesar del mal comienzo en la Liga, la paciencia que no se tuvo en Valencia con Quique Flores. La decisión de apartar a tres jugadores importantes de la plantilla como Cañizares, Albelda y Angulo, con gran ascendencia en el equipo, minaron la confianza y la convivencia en el vestuario".

- Zubizarreta. Fue portero del Barcelona durante ocho temporadas. Llegó con el británico Terry Venables en 1986 y se marchó en 1994. Fue el guardameta durante la creación y consagración del dream team y vio llegar a Koeman y Laudrup en 1988. "Compartía habitación con Unzue en aquella pretemporada", recuerda; "al tercer día, hablando con él, nos dimos cuenta de que si aquellos dos hacían en la Liga lo que les vimos en tres entrenamientos, éramos invencibles. Koeman trajo la solidez y Laudrup puso la luz", asegura. Ahora, Laudrup y Koeman se juegan la final de la Copa del Rey y al dream team se le parte el corazón y le entra la melancolía. Menos a Zubizarreta, que la borra de un manotazo: "¿Cómo podemos comparar al Getafe y el Valencia con el dream team si ninguno tiene a Cruyff como entrenador?", se pregunta. "Son dos épocas, dos contextos de club, en ciudades diferentes... Nada que ver. El dream team fue algo más que un equipo de fútbol".

- Ferrer. "Me lo recuerdan más por la filosofía que por el sistema" dice Albert Ferrer; "el Valencia se expone más que el Getafe por el dibujo táctico. Pero la valentía, que era una calidad de aquel equipo en el que jugué, también se le adivina al Getafe desde la premisa de buscar el gol siempre, sin especular". Para Ferrer, que también ha decidido buscar equipo -piensa formar pareja con Sergi, por algo les conocían como los ponys-, hay algunos aspectos que, a su manera, le recuerdan al dream team.

- Amor. "No puedo decirte quién quiero que gane, es imposible", asegura Guillermo Amor antes de recordar que el segundo de Koeman es Bakero y el de Laudrup es Milla, con quien creció en La Masia. "Tengo amigos en los dos equipos. ¡Está incluso Toni Bruins! ¡Que gane el mejor!" dice resignado. A Amor le cuesta comparar al Valencia de Ronald y al Getafe de Michelino con el Barça de Cruyff, salvo en una cosa: a los tres estuvieron a punto de echarlos antes de completar su obra: "Nos olvidamos, pero Laudrup lo pasó mal y ahora mírese cómo juega el Getafe. Pero sufrió para imponer su estilo. Lo mismo le está sucediendo a Koeman". Para Amor, la dificultad es mayor en el Valencia: "Es un club complicado. Cuando Ronald llegó, la situación ya no era fácil. Ha tomado decisiones duras. El Valencia venía de jugar a la contra y ahora quiere la pelota". Y recuerda: "Le he visto buenos partidos al Valencia. La eliminatoria de la Copa contra el Barça fue muy buena".

- Goikoetxea. "Son dos tipos impresionantes, pero impresionantes de verdad", dice antes de confesar que no hay pronóstico. "Gane quien gane, me sabrá mal por el que pierda. Además, los dos necesitan el triunfo. Uno, por una razón. Y otro, por otra". Para Goikoetxea, la diferencia en el juego de uno y otro equipo es básica si se compara con el dream team. "El Getafe hace lo que quiere y el Valencia lo intenta. Creo que hay un punto en común: de voluntad de tener la pelota, de llegar, de valentía. Pero al Geta le sale y al Valencia no". Para Goiko, hay un problema de fondo a la hora de comparar a los dos con el dream team: "El Getafe tiene un tipo de jugadores que facilita mantener la esencia del estilo de aquel Barça. El Valencia viene de un tipo de juego mucho más concreto, menos elaborado, directo. El cambio no es fácil. Te tienen que ayudar muchas cosas".

- Nadal. "Es difícil juzgar si el Valencia tiene algo del dream team. Dos partidos antes de eliminar al Barça, contra los azulgrana y el Madrid, dije: 'Cuidado, que esto va a funcionar'. Pero, de golpe, se paró otra vez. Yo creo que los problemas estructurales del Valencia han condicionado mucho el trabajo de Ronald". Con el Getafe no hay duda: "Ganaba por 3-1 al Bayern, quiso más y se fue a la calle. ¡Pues anda que no nos pasó a nosotros eso!".

- Sergi. "Parecerse no se parecen mucho en dispositivo táctico", avisa Sergi Barjuán, "pero hay algo del Barça de Cruyff en el equipo de Koeman y en el de Laudrup". Asume que a Koeman le está costando mucho: "Le he visto muy buenos partidos contra el Barça y otros en los que el equipo daba la sensación de que no asumía un solo concepto". En cualquier caso, "tiene cosas del Barça, como también las tiene el Getafe. Es normal. A todos se nos quedan cosas del equipo en el que hemos jugado". A Sergi lo que le molesta es que el equipo que se quede sin la Copa sea tratado como un fracasado: "Lo que ha hecho Koeman tiene mérito. Hacía mucho que el Valencia no estaba en la final y... está. Y lo del Getafe... Dos finales en dos años hablan mucho de su plantilla y del club, además de los entrenadores".

Alguien dijo que el dream team fue, más que un equipo, una actitud ante la vida. Está claro que algunos se empeñan en demostrarlo al hablar de dos amigos, Koeman y Laudrup, que durante el tiempo que pasaron juntos sólo discutieron sobre qué cerveza les gustaba más y a quién le tocaba pagar las copas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de abril de 2008