Crónica:32ª jornada de LigaCrónica
i

Lección del colista

El Levante supera al Betis, que no sabe certificar la permanencia

El Betis y la lógica siempre han coexistido en trayectorias divergentes, como mucho paralelas, pero parece que jamás de los jamases coincidirán. Hace un mes, los verdiblancos barruntaban el descenso y todos y cada uno de ellos tenía una lista con los nombres de los responsables. Hasta poco antes de las seis de la tarde de ayer, entre los béticos cundía el debate sobre las opciones de hacerse un hueco entre los que se ganan una plaza para competir en Europa y (¡slurp!) echarle el guante al Sevilla. Total, enfrente estaba el Levante, un equipo para el que desde los sectores profesionales del universo verdiblanco se pidió cautela, aunque sobraran la condescendencia y el paternalismo en la mayoría de las declaraciones. Total, que el Levante les metió tres goles y les ganó el partido, aunque tan sólo uno de ellos fue ratificado por el árbitro.

BETIS 0 - LEVANTE 1

Betis: Casto; Ilic, Melli, Juanito, Fernando Vega; Edu (Odonkor, m. 33), Arzu, Capi, Xisco (Caffa, m. 46); Sobis (Fernando, m. 63) y Pavone. No utilizados: Ricardo; Damià, Lima y Juande.

Levante: Reina; Gaspar, Álvaro, Serrano, Rubiales; Saúl, Javi Fuego, Juanma, Courtois (Armando, m. 63); Pedro León (Iborra, m. 70) y Geijo (Arveladze, m. 80). No utilizados: Kujovic; Robusté, Pep Plá y Ettien.

Gol: 0-1. M. 52. Pedro León.

Árbitro: Delgado Ferreiro. Amonestó a Javi Fuego, Saúl, Rubiales, Serrano, Fernando Vega, Juanito y Pavone.

Unos 45.000 espectadores en el estadio Ruiz de Lopera.

El Levante puede estar más fuera que dentro de la máxima competición española, pero muestra más orgullo, profesionalidad e incluso fútbol que bastantes de los que le preceden. Que el Betis de ayer, por ejemplo. Los verdiblancos regresaron a su versión más zángana en cuanto pudieron. Las tres victorias que les habían llevado del quejido fatalista sobre el descenso al irracional sueño europeo, dejaron paso a un equipo plano, intrascendente. Y lo que es peor, perezoso. Como el año pasado y como el otro.

El conjunto anfitrión nunca tuvo muchas luces a la hora de encarar el partido de ayer, y se quedó sin ninguna con la sustitución del héroe de la temporada, Edu, antes del final de la primera mitad.

La derrota no condena a los béticos, pero prolonga unos días más la incertidumbre sobre su futuro. La victoria tampoco servirá de mucho al Levante, pero siempre quedará su profesionalidad y el bello gol de León

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 13 de abril de 2008.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50