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Reportaje:

El gran duque de Luxemburgo hace caja

El soberano vende por seis millones unas tierras cerca de su castillo

El gran duque Enrique de Luxemburgo acaba de hacer caja, 6,1 millones de euros y sin estrépito, con la venta al Estado de 385 hectáreas de bosque vecinas al castillo de Colmar-Berg, en el centro del país, principal residencia de Enrique y María Teresa. Hace un par de años, el soberano intentó desprenderse de parte del patrimonio familiar, pero la negativa reacción popular -"fuerte incomprensión", calificó entonces Enrique- le obligó a recapacitar. Para endulzar la nueva transacción, ha puesto a disposición del Estado, y sin contrapartidas, 850 hectáreas del bosque de Grünewald, vecino a la capital.

La casa gran ducal guardó silencio sobre el montante de la operación, que reveló el ministro de Justicia con el argumento de que no es un asunto secreto y que de él informará al Parlamento. Lo cual será voluntario pues por ley el Gobierno sólo debe informar a los diputados en caso de operaciones que superen los 7,5 millones.

La operación ha pasado sin polémica, un alivio para Enrique, a punto de cumplir 53 años. En 2006 se vio obligado a replegarse en su intento de deshacerse de Grünewald y de subastar joyas que pertenecieron a su madre, la gran duquesa Josefina-Carlota. Un civilizado vendaval sacudió entonces al Gran Ducado. "Veo que subestimé el valor simbólico atribuido a estos bienes y la emoción que estas iniciativas podían suscitar", confesó Enrique. "Aunque forman parte de la esfera privada, me doy cuenta de que estas decisiones han decepcionado a muchos que, sin haber fallado nunca, han apoyado a nuestra familia y a la corona". Luego anunció que anulaba la subasta y que se ponía a disposición de las autoridades para aclarar cualquier cuestión en materia presupuestaria.

La venta del bosque de Colmar-Berg es de las raras ocasiones en que la familia gran ducal luxemburguesa ha salido en la prensa no cuché, frente a 2006 que se fue su annus horribilis. Entonces los duques no sólo dieron marcha atrás a sus operaciones sino que fueron abuelos antes de lo previsto: su segundo hijo, Luis, tuvo un varón antes de contraer matrimonio a los 19 años con su novia Tess.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de abril de 2008