Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Vuelta de los Cuartos de la Copa de la UEFA

"Tu equipo ha merecido pasar"

Hitzfeld felicita a Laudrup, califica de "sensacional" al Getafe y se siente decepcionado por un Bayern "miedoso

El encuentro se dividió en dos partes: dos minutos de tragedia final y 118 de fiesta inicial. Con un sentido de la oportunidad digno de los mejores servicios de inteligencia, el departamento de animación del Getafe o tal vez el propio presidente, Ángel Torres, un acusado intervencionista, decidió no hacer la guerra psicológica con La danza de las valquirias. La lista de temas escogidos para torturar a Kahn fue una selección de grandes éxitos locales que empezó con Paquito chocolatero y culminó en la murga estrepitosa de Rodolfo Chiquilicuatre: "Dale chiqui-chiqui a esa morenita/ que el chiqui-chiqui la pone muy tontita".

A Kahn todavía le retumbaban los timbales del Chiqui-chiqui en las paredes del cráneo cuando extendió esa mano, ese guante, sólo para perderlo en el aire fresco de la noche. El portero alemán voló como el peso muerto, abrumado por una atmósfera insuperablemente exótica. El balón pasó lejos de su órbita y golpeó la red con violencia. Contra acababa de culminar una de las aventuras más sorprendentes y emotivas de la temporada. Una carrera de 70 metros, dos recortes, dos buenos defensas ridiculizados y el gol. La explosión de alegría más genuina que ha producido el fútbol español en el último año. Un latigazo que sacudió a los 20.000 asistentes del Coliseum. Un calambre que levantó del asiento al rey Juan Carlos, impulsado hacia arriba como por la gracia de un resorte. Saltó el Monarca, saltó el príncipe Felipe, saltó Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid; saltó el alcalde de Getafe, Pedro Castro, y saltaron las 30 señoras socias de la peña Doña Romera, por citar los casos más notables. Todo el pueblo comulgó en un grito elemental: "¡Goooool!".

Laudrup, a los suyos: "Mañana os daréis cuenta de que habéis hecho algo increíble"

El Getafe jugó tan bien que conmovió a todo el mundo. Al cabo de los 120 minutos de contienda, el entrenador del Bayern, Ottmar Hitzfeld, se mostró como un vencedor abatido. Con cara de sufrir dolores de estómago, se dirigió hacia su homólogo del Getafe, Michael Laudrup, y le dijo: "Tu equipo ha merecido pasar esta eliminatoria".

"El Getafe jugó 120 minutos con diez y, aun así, fue mejor que nosotros", dijo Hitzfeld ante las cámaras. "Tengo que felicitar al rival por su rendimiento sensacional. Han roto su techo. Han estado a un paso de humillar al Bayern. Me voy con la sensación de que la expulsión de De la Red liberó las fuerzas del Getafe al tiempo que paralizó las nuestras. Me he llevado una tremenda decepción con algunos de mis jugadores. Hemos tenido miedo. Nos hemos atenazado y no hemos podido asumir los riesgos necesarios para atacar bien".

Cuando faltaban tres minutos para el final, Kahn salió de la cueva y avanzó hacia el área del Getafe mezclándose entre la multitud de jugadores. El efecto que causó en Abbondanzieri la visión del gigante pelirrojo, moviéndose como una momia, fue pavoroso. El argentino tembló en el último gol del partido y el árbitro se olvidó de pitar una falta del portero alemán que habría invalidado el tanto. Laudrup se mostró consternado y señaló sin dar nombres: "No quiero hablar del árbitro por dos razones. Una, porque nunca lo hago. Otra, porque no hace falta. Es obvio que no estoy enfadado ni con la afición ni con los jugadores".

"En el vestuario hablé sólo yo porque los jugadores no tenían palabras", dijo Laudrup; "Les dije: 'Es muy difícil levantar la cabeza hoy. Mañana quizás os déis cuenta de que habéis hecho algo increíble. No habéis empatado a tres con un equipito de cualquier Liga. ¡Éste era el Bayern de Múnich! Seguro que esta eliminatoria va a quedar en los libros del fútbol español".

Belenguer tenía los ojos enrojecidos por las lágrimas. Como buen central, es capaz de improvisar discursos escuetos y penetrantes. Al salir del vestuario, dijo: "La eliminatoria se nos escapó en los últimos dos minutos. Pero, cuando tuvo que hablar, el Getafe habló. El equipo hizo lo que debía hacer. Ahora cualquier palabra estorba respecto a lo que hemos hecho en el terreno de juego".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de abril de 2008