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Necrológica:

José María Escriche, director del Festival de Cine de Huesca

Era fundador de la coordinadora europea de festivales

El valeroso José María Escriche, que ha muerto a los 57 años víctima de un cáncer, fue uno de esos hombres que no se dan a conocer pero que luchan en la sombra contra viento y marea por defender el escaparate cultural que supone un festival de cine. Sin Escriche es difícil concebir el Festival de Huesca, creado hace ahora 36 años por un grupo de muchachos inquietos que se reunían alrededor del cineclub de una peña cultural para comprometerse en mejorar la vida cultural de su ciudad, y en defender y divulgar los cortometrajes, siempre hermanos menores en la industria cinematográfica.

Escriche fue funcionario, concejal del PSOE, asesor cultural de la Diputación Provincial de Huesca, integrante del Consejo Aragonés de Enseñanzas Artísticas, y miembro fundador de la coordinadora europea de festivales de cine, auspiciada por la Unión Europea. Pero, sobre todo, fue un animador cultural, y un animador a secas. No había institución ni invitado a quien no atendiera personalmente con una alegría que a veces podría parecer frívola pero que en realidad nacía de un sabio saber hacer: pocos se podían sustraer a su capacidad de seducción. Con ella logró que los oscenses se interesaran por el mundo del cortometraje, aunque, eso sí, atrayéndolos con una muestra de largometrajes europeos: un ardid de los suyos. Y que el Festival de Huesca fuera creciendo año tras año.

Estaba empeñado en que los cortometrajes alcanzasen rango de obras adultas, sabiendo que un festival como el suyo es fundamental para promocionarlos. Así lo pregonaba en charlas y entrevistas por Europa y América Latina, donde el Festival de Huesca es, curiosamente, más reconocido que en España. Reclamaba interés hacia las películas de los cortometrajistas, y últimamente también de los directores de documentales, a quienes el festival ha comenzado a prestar el mismo cuidado. Y, naturalmente, reclamaba atención para el propio Festival de Huesca, que en su próxima edición de junio estrenará una nueva y moderna sede, en cuya creación colaboró de forma esencial. Allí recibirá tardíamente el homenaje que la ciudad y los directores de cortos le deben.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de marzo de 2008