Entrevista:EMILIO PÉREZ TOURIÑO | Presidente de la Xunta | ELECCIONES 2008 | Campaña electoral

"El cambio profundo ya está en marcha"

En un alto entre mítines y reuniones el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño (A Coruña, 1948) comenta optimista la última encuesta que ha llegado a sus manos. "Está claro que vamos a subir en voto en Galicia, más de un 3%, seguro", afirma. La duda es si ese ascenso del PSOE se traducirá en escaños.

Pregunta. ¿Por qué ganó los debates Zapatero?

Respuesta. Porque fue una de las mejores representaciones de lo que han sido estos cuatro años. Un Rajoy en estado puro, destructivo, ácido, negativo y pesimista, que parecía que, en lugar de la España del futuro, estaba hablando de la isla de los supervivientes. Y Zapatero, que dio la imagen de un presidente, se presentó con propuestas, como un candidato de proyecto y de alternativas para el país. La foto en blanco y negro de la España que ofreció el líder del PP no resulta creíble, porque el ciudadano normal tiene problemas, pero quiere ver soluciones.

"José Blanco es el candidato ideal para ser el nuevo ministro de Fomento"
"Nos hemos tirado a la piscina porque a la AP-9 se le han roto las costuras"
"El bipartito está haciendo reformas con paso medido y el ritmo adecuado"
"El nuevo plan de acuicultura es limpio y opta por un desarrollo sostenible"
"En el bipartito hay dos culturas, pero nos une el programa y la lealtad al pacto"
"No pienso hacer cambios. El equipo esta en plena forma y cohesionado"

P. ¿Y qué pasará el domingo?

R. Se va a producir una gran participación y saldrá muy reforzado el proyecto socialista.

P. ¿En ese nuevo Gobierno socialista le conviene a Galicia un ministro de Fomento gallego?

R. Para ser claro, sí; sin duda que nos vendría muy bien tener un ministro de Fomento gallego. Queda feo que nos pongamos a hacerle el Gobierno al presidente, pero sería bueno porque Galicia necesita en esta legislatura, en el horizonte que tenemos hasta 2012, dar ese salto definitivo de dejar atrás el Finisterre y la periferia, y colocarnos definitivamente en el corazón de España y de Europa.

P. Da la impresión de que ha pensado ya en un candidato.

R. Estoy convencido de que José Blanco es el candidato ideal para Fomento: un hombre capaz, con conocimiento y flexibilidad para entender las demandas territoriales, que conecta mejor que nadie probablemente con el presidente. Pero con o sin ministro de Fomento gallego, el presidente Zapatero ya ha demostrado en estos cuatro años cuál es su proyecto de país y su decidida apuesta por Galicia. Nuestra comunidad se ha visto beneficiada con las inversiones públicas y tenemos el compromiso de que se mantendrá el porcentaje del 8%. Si nos hubieran aplicado la famosa cláusula del estatuto catalán, habríamos recibido 700 millones de euros menos, y con la andaluza, habríamos perdido 460 millones.

P. ¿En Galicia, qué resultados espera en estas generales?

R. Para mí, no hay ninguna duda de que el PP va a perder respaldo, va a perder votos y no un punto ni dos, y el PSOE va a ganar apoyo ciudadano. En cuanto a escaños, vamos a ganar uno en Ourense y estamos en condiciones de disputar ese último diputado que obtuvimos en A Coruña, que por pérdida de población se queda con uno menos. Confiamos en el voto de las mujeres y de los jóvenes, que es el que va a decidir el cambio. Nosotros queremos ganar con la participación de los ciudadanos, no como el PP que lo fía todo a que la gente se quede en casa.

P. A partir del 9 de marzo, le va a quedar poco más de un año para cristalizar el programa de cambio. ¿Qué medidas prioritarias va a poner en marcha?

R. Ya anuncié a principios de año una batería de medidas inmediatas para compensar las dificultades que plantea la desaceleración de la economía. Tengo especial interés en los 1.575 millones de euros de licitación de obra pública, en la habilitación inmediata de medio millón de metros cuadrados de suelo para construir 4.000 viviendas de protección oficial y en la reforma y devolución de capacidad económica a las familias con el impuesto de sucesiones. Pero no olvidamos el largo recorrido de las transformaciones que necesita Galicia, y ya tenemos en marcha o en planteamiento muy avanzado buena parte de los proyectos e iniciativas políticas y legislativas que representan el cambio profundo del país. Es lo que se puede hacer en una primera legislatura. Pero lo importante es que esa transformación la estamos haciendo en una Galicia que está liderando el crecimiento en España, que está a la cabeza en reducción de paro y de la precariedad, porque esa es la primera tarea de un Gobierno de izquierdas.

P. ¿En el programa de vertebración de Galicia, que pasa por las infraestructuras, es necesario acelerar alguna ejecución del AVE o de alguna autovía?

R. Hay que mantener la velocidad de crucero, que es francamente alta. Si desfallecemos, no alcanzaremos el objetivo fundamental de tener cambiado el país en el horizonte del 2012. Esa Galicia va a tener toda la costa comunicada con vías de alta capacidad desde el Cantábrico hasta el límite con el río Miño, va a tener ese eje interior paralelo entre Lugo, Ourense y Verín conectado con Portugal. Será una Galicia en red con el tren de alta velocidad y autovías por el Cantábrico.

P. Y está la promesa de Zapatero de ampliar la autopista.

R. Nos hemos tirado a la piscina porque a la AP-9, el eje vertebrador de la Galicia atlántica, se le han roto las costuras. El traje se le ha quedado estrecho en el paso junto a las grandes áreas urbanas: A Coruña, Santiago, Pontevedra, la entrada a Vigo, el puente de Rande... Para mí era decisivo que el presidente Zapatero comprometiera públicamente su apoyo a esa ampliación. Es una inversión de 450 millones de euros que hay que acometer de manera inmediata.

P. ¿Con las correcciones de Pesca al plan acuícola se salvan los puntos de conflicto sobre los enclaves de las piscifactorías?

R. La pregunta me da pie a una reflexión más amplia. En esta Galicia nuestra nunca hubo un Gobierno al que le importara el medioambiente. Heredamos un país que incumple todas las directivas de la UE sobre saneamiento y abastecimiento de aguas, y que tiene su ecosistema único, las rías, sin sanear. Tenemos encima de la mesa la multa a la ría de Vigo. En dos años de gobierno hemos puesto en marcha el plan más importante económica y cualitativamente, 600 millones de euros para el saneamiento integral de todas las rías de Galicia. Para eliminar los 5.400 vertederos incontrolados que hay en este país.

Encima, recibimos del PP la herencia envenenada de un llamado plan de acuicultura aprobado en tiempo de descuento, es decir, con nocturnidad y alevosía una vez que habían perdido las elecciones, un plan malo que era un atentado a la Red Natura. Lo que estamos haciendo es poner en marcha un anteproyecto de plan, sometido aún a debate e información pública, que parte del principio político de que la Red Natura no se toca. No hay una sola planta nueva en ese ámbito. Y donde hay instalaciones ya implantadas y entendemos que no queda más remedio para garantizar su viabilidad, ampliamos el mínimo posible. Por tanto, es un plan limpio y que opta por un desarrollo sostenible. Es nuestra responsabilidad, aunque se nos critique como cuando prohibimos una nueva piscifactoría de Pescanova en uno de los parajes de más identidad gallega como es Cabo Touriñán. Si hay algo de verdad ahora es que Galicia no se vende.

P. También se criticó la prohibición de construir a menos de 500 metros del mar, pero la mayoría respalda esa protección del territorio.

R. Es una decisión que demuestra el coraje y la determinación de este Gobierno de salvaguardar el territorio, proteger nuestras costas y hacer un desarrollo que valga la pena. Ahora tenemos un modelo de país y esto es medioambiente de verdad.

P. Pero aún está pendiente el Plan del Litoral, es decir las excepciones a esa prohibición de construir junto a la costa.

R. Sí, ahora tenemos que decidir dónde se puede construir, porque una parte de Galicia está al borde del litoral. El plan del litoral tiene que decir punto a punto dónde sí y dónde no a lo largo de los casi 1.200 kilómetros de costa. Es un trabajo de la envergadura de cientos y cientos de planes de reordenación urbana en uno solo y al mismo tiempo. Aunque la propia ley nos da un plazo de dos años, en esta legislatura queremos dejar claras las áreas de actuación porque tenemos el máximo interés en despejar incertidumbres.

P. Otro de los temas clave para la integración de Galicia son las Directrices del Territorio.

R. Están rematadas, pero las presentaremos el próximo mes porque hemos querido dejar pasar las elecciones. El primer objetivo es tener una organización razonable y sostenible del territorio, pero se trata a la vez de pensar el país atendiendo a los cambios y a las nuevas movilidades. Estamos obligados a definir lo que son las regiones urbanas, las áreas metropolitanas, y estructurar y organizar Galicia en torno a los ejes fundamentales de dinámica y de movilidad del país. Pero no vamos a crear nuevos aparatos administrativos, sino a proyectar la forma de convivir, de utilizar el territorio, de asentarse en él y de modificarlo.

P. Y programar los equipamientos y servicios necesarios.

R. Claro, y lo vamos a hacer en la perspectiva de la Eurorregión. Pretendemos dar una visión conjunta, estamos trabajando con el norte de Portugal para elaborar una perspectiva de un territorio integrado desde Oporto hasta Ferrol o Ribadeo, que agrupa a casi siete millones de habitantes y que debe contar con sus grandes ejes estructurales, su red de ciudades, sus centros de investigación intercomunicados. Ésa es la visión del espacio del siglo XXI.

P. Ahí se zanjará la polémica sobre las controvertidas áreas metropolitanas.

R. Ahí se establecerá la definición en los términos por los que siempre ha apostado el partido socialista. Mi partido nunca ha propuesto y yo al frente del mismo nunca he planteado la necesidad de crear una estructura administrativa nueva, y donde se ha hecho ha resultado un fracaso. Ya tenemos los ayuntamientos, la autonomía, el Estado y Europa, así que, por favor, no creemos un nuevo núcleo de poder. Está fuera de lugar y de tiempo.

P. ¿Si no se concibe un área metropolitana de A Coruña sin Ferrol, por qué se plantea la de Vigo sin Pontevedra?

R. Sólo se plantea desde Vigo, pero no es lo que propongo ni lo que está escrito en el programa de mi partido. Comprendo que en Vigo ha surgido una demanda desde una ciudad que vive permanentemente como un drama un supuesto maltrato, pero voy a demostrar a los vigueses, no sé si a todas sus instituciones, que hay un Gobierno de la Xunta comprometido en términos de inversión, de presupuesto, en sacar adelante todos y cada uno de los grandes proyectos que necesita esa gran área, esa gran ciudad. Y a partir de ahí, estoy seguro, los ciudadanos ya no vivirán colgados de la necesidad de inventarse una nueva capital y una nueva referencia administrativa.

P. A partir del 9 de marzo entramos en una larga campaña hasta la cita electoral autonómica, ¿Qué le falta al bipartito?

R. Estamos acometiendo las reformas con paso medido y con el ritmo adecuado. Pero nos hace falta estar más en la calle, comunicar mejor a la gente los proyectos, hacer política en directo. Hay que poner en marcha y culminar tareas muy importantes en el diseño de toda el área social y hacer operativa la Ley de Dependencia. Tenemos un déficit social muy importante en escuelas infantiles, en materia de conciliación de vida familiar y laboral, en atención a los mayores en un país muy envejecido, y por eso me aplico con especial interés a potenciarlos. Vamos a fortalecer los servicios públicos. A la educación ya le estamos dando un vuelco y nos toca afrontar el tema de las universidades. Con la sanidad estamos haciendo un gran esfuerzo de inversión en nuevos hospitales, aunque necesitamos más ayuda del Estado. En política de vivienda, la Vicepresidencia dialogó con la federación de municipios, recogió sus propuestas, y salió una buena ley. Ahora hay desacuerdo en materia de servicios sociales con los ayuntamientos, pero los necesitamos y llegaremos a un acuerdo.

P. ¿Piensa hacer algún cambio en su equipo de gobierno?

R. Sinceramente, no. El equipo está en plena forma, cohesionado, unido y cuenta ya con mucha experiencia. Ahora es cuando puede dar más rendimiento.

P. ¿Según cuáles sean los resultados del 9 de marzo, puede plantearse un adelanto de las autonómicas?

R. No. Los ciudadanos agradecen por encima de todo la estabilidad, la confianza y el funcionamiento de las instituciones. Sería malo buscar el rédito de un adelantamiento para tratar de apuntarme al mejor momento.

P. Al bipartito se le acusa de que no es capaz de cristalizar el cambio.

R. La verdad es que la tarea política en un país como Galicia, que viene del atraso, la marginación, el abandono histórico, el clientelismo y la dureza de una mayoría absolutista de años y años del Partido Popular, no es tarea fácil ni se resuelve con una varita mágica. Lo que hay que hacer es mantener el pulso firme y las ideas claras en cuanto al compromiso y al proyecto.

P. ¿Existen diferencias de criterio en el bipartito?

R. Existen culturas diferentes, formas de entender la política distintas, sin duda, pero tenemos un programa, lealtad al pacto y fidelidad mutua al compromiso asumido con los ciudadanos. Eso nos une.

P. ¿El estatuto de la CRTVG estará presentado al Parlamento antes del fin de la legislatura?

R. Es mi compromiso y hasta ahora he cumplido todo lo que he prometido.

P. ¿Qué opina de la querella del PP por la adjudicación de la autovía del Barbanza?

R. Lo del Barbanza es exactamente lo mismo que la querella presentada contra el alcalde socialista de Caldas. Hay quien quiere conseguir donde no se debe lo que nosotros hemos ganado en las elecciones. Este país ha tenido dos vías rápidas que nunca se debieron hacer como se hicieron. Este país ha hecho famosa una carretera con un rótulo que ponía "59 muertos". Ahora ha llegado un Gobierno responsable que ha cambiado los criterios para hacer las cosas como es debido.

P. ¿Cómo resume los dos años y medio de Gobierno?

R. Un país con más confianza en sí mismo, con más oportunidades.

P. ¿Un pronóstico para las autonómicas?

R. Falta mucho, pero aspiramos a tener la confianza renovada y con más apoyo para gobernar el país, que debemos seguir construyendo juntos el PSOE y el BNG. Y veo al PP durante un largo periodo en la oposición hasta que logre renovarse y redefinir su política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 06 de marzo de 2008.