Entrevista:JAIME ROSALES

"La vida me viene grande"

Pregunta. Dijo: "Estamos matando al cine. Es como si Goya se hubiera dedicado al cómic". ¿Se traga la frase, tras las dos estatuas?

Respuesta. A ver. Yo hablaba de Goya como pintor. Sin menospreciar al cómic, quería decir que, dentro de la banalización del audiovisual, es importante distinguir el trigo de la paja.

P. ¿Dónde ha puesto los cabezones?

R. Nada más llegar los dejé en la mesa del comedor. Mi mujer los puso en la librería y pienso llevármelos a la oficina.

P. ¿Qué ha dado a los de Cannes para haber triunfado allí con sus hasta ahora dos películas?

R. A los de Cannes les suelen gustar las películas muy radicales, las francesas y las americanas. Yo, que no soy ni francés ni americano, sólo tenía la opción de hacer películas muy radicales.

P. La soledad pasó por las salas sin pena ni gloria. ¿Tiene razón el público o la Academia de Cine?

R. Pues a lo mejor ni el uno ni la otra. Fue un poco una decepción. Luego, gracias a los académicos, la película ha tenido una segunda oportunidad y está funcionando muy bien.

P. Dicen que, más que neorrealismo italiano, hace formalismo chino. ¿Su cine es de todo a cien?

R. Mi cine es muy barato, pero también busca la calidad. Y no creo que vaya reñida con el precio.

P. "Huyo de la verdad filtrada por la moral". ¿Es usted complicadito o excesivamente original?

R. No creo ni que se pueda ser excesivamente original ni que yo sea complicado. Pero en mi búsqueda están la profundidad y la espiritualidad.

P. También ha dicho que es un cineasta filósofo. Qué cosas tiene.

R. Pienso mucho las cosas antes de hacerlas, y suele haber una base detrás.

P. ¿Parte la pantalla en dos para marear al espectador?

R. No. Lo hago para añadir expresividad al drama que cuento.

P. En La soledad y en su nuevo filme, Tiro en la cabeza, hay muchas puertas y ventanas. ¿Usted está dentro o fuera de ellas?

R. Yo suelo estar fuera mirando hacia dentro. Intento ver el alma y la psicología humana. También el dolor. Y lo positivo que tiene el ser humano.

P. La verdad es que sí que es profundo.

R. Procuro serlo. Pero también quiero ser muy popular. Creo que no están reñidos.

P. Enmarcar la vida es recortarla. ¿Es que le viene grande?

R. La vida me viene grande, efectivamente. La vida me emociona y me conmueve. Si no creyera en la potencia de la vida, no me molestaría en hacer películas bastante complicadas y difíciles.

P. Uno de sus personajes dice: "Los guapos tienen sueldos más altos". ¿Usted cuánto gana?

R. Eh... No creo que tenga que contestarlo.

P. Era por calcular su belleza.

R. Ah, pues mal, porque ya ve que, además, soy bastante calvo. Me gustaría tener más pelo y ser más guapo. Pero tengo otras cualidades.

P. Trabajando en el sector inmobiliario, estará al borde de pedir un crédito.

R. Pues si le digo cuántos créditos tengo encima... Más por el sector del cine que por el inmobiliario.

P. Se ha dicho de usted: "Es de ideas claras y películas espesas". ¿Cómo lo ve?

R. También podría decirse que las películas son claras y las ideas, más espesas. Las noto espesas. A veces me confunden a mí mismo.

P. La soledad habla de un mundo de mujeres. ¿Los hombres están más acompañados?

R. No. Lo que pasa es que la refundación del papel de la mujer me parece más interesante.

P. ¿Usted, por ejemplo, hace cenas de chicos para hablar de sus cosas?

R. No. Los chicos nunca hablamos de nuestras cosas. Sólo hablamos de fútbol.

P. Casado con una March. ¿Me da un par de pistas para un buen braguetazo?

R. No tengo ni idea. Nada que comentar.

P. Es usted un egoísta.

R. Es posible.

P. ¿Cuál es su vicio solitario favorito?

R. [Silencio y sonrisa] Siguiente pregunta.

P. ¿Es un poco agobiadito?

R. He sido muy agobiado, muy estresado, muy competitivo, y cada vez procuro estar más relajado.

P. ¿Con qué se lo trata?

R. Con acupuntura, y con mucha paciencia con mis hijas.

P. "He aprendido a relajar a los actores". ¿Dónde les da los masajes?

R. Lo que intento darles es mucha confianza.

P. De masajes, entonces, nada.

R. No. Realmente no me gusta mucho ni tocar a los demás ni que me toquen.

P. Si un marciano viera La soledad, ¿qué pensaría?

R. Muchas veces he pensado en eso. Las películas, como yo las concibo, deberían ser entendibles para los marcianos. Es más: pienso una película preguntándome: Si un marciano viniera a la Tierra, ¿cuál sería la película que más le contaría de cómo somos? Y creo que es La soledad.

Jaime Rosales, dispuesto a desatascar ideas con su tercera película, <i>Tiro en la cabeza,</i> rodada en Las Landas y el País Vasco.
Jaime Rosales, dispuesto a desatascar ideas con su tercera película, <i>Tiro en la cabeza,</i> rodada en Las Landas y el País Vasco.BERNARDO PÉREZ

Perfil

Tiene 38 años y dos hijas, acaba de llevarse dos goyasy ha terminado en Euskadi una película que cree que "desatascará muchas ideas". Mientras las desatasca, él se dedica a oír música, ir al cine y a embelesarse con el fútbol, "preferentemente el Barça". Hace cine por devoción, porque sus garbanzos están fuera del arte. Domina la pasta, "la italiana", puntualiza. Y se considera muy altruista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 01 de marzo de 2008.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50