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Tribuna:Inversión | CONSULTORIO

Lugares (no) comunes

Tras ocho meses desde el inicio de la crisis financiera, las tensiones en los mercados financieros se mantienen y se suceden las señales de desaceleración cíclica. Las medidas de choque que han introducido las principales autoridades económicas y monetarias, sobre todo en EE UU, no han provocado una respuesta uniforme en los mercados que permita pensar en una moderación a corto plazo de la muy elevada incertidumbre.

Una variable clave en esta crisis, el riesgo de crédito, se encuentra en los máximos desde que se iniciara el pasado verano. Especialmente entre los prestatarios del sector financiero, epicentro de las convulsiones, pero generalizada para cualquier prestatario.

Sin embargo, bolsas y curvas de tipos de interés sin riesgo ofrecen una lectura algo menos negativa, poniendo de manifiesto un menor trasvase de fondos hacia activos refugio. En efecto, las rentabilidades de la deuda pública a largo plazo en euros y dólares han repuntado sensiblemente y, en las bolsas, han sido los sectores más cíclicos los que han liderado los avances.

Las actuales primas de riesgo con que cotizan muchas emisiones de deuda privada se nos antojan atractivas

Aunque el repunte en la rentabilidad de los bonos también recoge, en cierto modo, la exigencia de mayor prima por riesgo de inflación a medio y largo plazo, la intensidad de la divergencia entre ambas lecturas de la situación es notable.

En la situación actual son los diferenciales crediticios de la renta fija privada los que descuentan un escenario de muy intensa y rápida subida de tasas de impago que, en otras palabras, implica la inminencia de una recesión económica. Las bolsas y las curvas de tipos no comparten este escenario. Mientras se mantenga muy elevada la incertidumbre es probable la repetición de episodios de volatilidad que provoquen un deterioro adicional del mercado de crédito. Con un horizonte temporal amplio, y si no se produce la anunciada recesión o una catástrofe del sistema financiero, las actuales primas de riesgo con que cotizan muchas emisiones de deuda privada se nos antojan atractivas.

José Manuel Ruiz y César Cantalapiedra son profesores de la Escuela de Finanzas Aplicadas (AFI).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de febrero de 2008