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COLUMNA

Esconder lo que se tiene

Vemos al PP de Galicia aprovechar todos sus recursos, incluso recogiendo a políticos que había expulsado, para conseguir todos los votos que pueda. Es lógico. El PSdeG presentar candidatos respaldados por ministerios y a su propio secretario de Organización, quiere demostrar capacidad y poder para que apoyemos su candidatura. Es lógico. Y también vemos como el BNG hace lo contrario, no es lógico.

Se retira como parlamentario Francisco Rodríguez, muy activo y respetado en el Congeso. Allí el BNG formó parte de la mayoría parlamentaria que invistió al presidente y apoyó presupuestos y leyes en esta legislatura, fue una fuerza útil. Pero ahora sus listas electorales no parece que busquen los votos para ampliar o mantener el número de diputados. En vez de ofrecer las candidaturas más arropadas y atractivas que puede, esconde sus mejores activos en el sótano bajo llave.

Beiras y Nogueira en las Cortes darían a Galicia una presencia impresionante

Nos referimos a sus figuras más conocidas en Galicia y España, Xosé Manuel Beiras y Camilo Nogueira, que son además las más valoradas y con más experiencia parlamentaria. Sin contar con que ambos son referencias de la izquierda, el nacionalismo y la política gallega.

Xosé Manuel Beiras, de la mano del galleguista Ramón Piñeiro, fue un fundador del Partido Socialista Galego en los años sesenta, licenciado en Derecho, catedrático de Economía, candidato del PSG en las primeras elecciones democráticas, representante en la FPS, Federación de Partidos Socialistas española, autor de un libro de referencia (O atraso económico de Galicia), portavoz del BNG en el Parlamento gallego y candidato a presidente de la Xunta en varias legislaturas. Camilo Nogueira, de la Asociación Cultural viguesa pasa en los años sesenta a fundar Galicia Socialista y participar en la organización del sindicalismo vigués, ingeniero industrial y economista, es detenido, torturado y despedido de Citroën en la gran huelga del 72, autor de la parte económica de las Bases constitucionais da nación galega, dirigente de la UPG y AN-PG, fundador del POG y Unidade Galega, de EG, miembro de la comisión para el Estatuto dos 16, miembro del Parlamento gallego por Unidade Galega y el PSG-EG, miembro del Parlamento europeo por el BNG, autor de un libro (O reino da Gallaecia) que cambió la historiografía gallega. Méritos y capacidades demostradas.

Tampoco cabe duda, visto lo que ya demostraron ambos en un parlamento, que serían vistos y oídos. Imaginarlos en las Cortes sería imaginar una presencia de Galicia impresionante, harían visible políticamente a Galicia. ¿Cómo el BNG no los presenta por A Coruña y Pontevedra? Sin duda, las organizaciones políticas tienen razones que los demás desconocemos, no son perfectos, habrá diferencias, pero si una fuerza es incapaz de integrar sus diferencias internas cómo va a gobernar un país. Da la impresión de que el Bloque mira más hacia dentro, hacia sus diferencias, que hacia la sociedad, con la que tiene una responsabilidad.

Esos dos miembros del Bloque prácticamente le garantizan mantener el resultado anterior o, más probablemente, mejorarlo. Para hacernos una oferta equivalente el BNG tendrá que buscar mucho entre sus miembros; aún más, en el conjunto del país. Por otro lado le darían a Galicia una gran presencia política en el conjunto de España, y no le sobra. Puede que al BNG le sobren Beiras y Camilo, pero a Galicia le hacen falta. Es tan evidente que resulta chocante. A diferencia de los otros partidos, ¿no quiere tener un buen resultado electoral? ¿No desea los votos realmente de la ciudadanía? Lo parece.

El BNG lleva perdiendo votos y diputados elección tras elección, quizá se sienta compensado con que, siendo necesario para formar una mayoría, toca poder. Pero la fuente del poder en democracia son los votos, y lo único que da legitimidad y fuerza. Quien pierde apoyo electoral, más tarde o más temprano, acaba perdiendo también las consellerías.

Al no ofrecerle a la ciudadanía lo mejor que tiene dentro y al tiempo pedirle el voto, es como si nos dijese que para tener una fuerza política propia, algo que buena parte de la ciudadanía cree necesario, hay que votar inexorablemente cualquier lista que nos presente, ya que no hay alternativa. Eso sería una corrupción de las relaciones entre una organización y la sociedad, una arrogancia que toma a los votantes por rehenes, y la sociedad acabaría por hacérselo pagar. ¿No viene ocurriendo eso ya? De volver a retroceder electoralmente ahora no bastaría con atribuirlo a la coyuntura o a enemigos exteriores, el BNG tendría que revisar el camino y los pasos dados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de febrero de 2008