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Concursos

Los 'realities' pinchan en TVE

La cadena pública relega el espacio de telerrealidad multiétnico 'Hijos de Babel' a La 2 a partir del miércoles

Los espectadores no perdonan. Siempre tienen la última palabra. ¿El último damnificado? Hijos de Babel, el programa de telerrealidad de TVE-1 en el que cantantes y artistas de diferentes países y culturas tendrán la oportunidad de difundir sus propios ritmos.

La última emisión no alcanzó ni medio millón de espectadores

La cadena estatal vendió hace un mes escaso a esta Operación Triunfo para inmigrantes como "la gran apuesta" de la temporada para el horario de máxima audiencia de La Primera. Unos resultados de audiencia bajo mínimos han relegado al concurso multiétnico a La 2, aunque TVE, en un escueto comunicado, justifica el cambio de canal "por razones de programación". La nueva cita será los miércoles, a partir del próximo día 13 (21.30). La nota añade que el espacio "seguirá manteniendo el mismo formato e idénticos objetivos".

Hijos de Babel se estrenó el martes 22 de enero. Pero no contó con ningún respaldo: sólo 1.560.000 personas (11,5% de cuota) asistieron al concurso que presenta el nuevo chico para todo de la cadena, Antonio Garrido (Identity). Esa noche, la ficción se comió al estreno de La Primera. House (Cuatro) se convirtió en la serie con más fans (3.696.000), seguida de Los hombres de Paco (Antena 3), con 3.397.000, y en tercer lugar Los Serrano (Tele 5), con 3.142.000.

Los datos del reality para inmigrantes no mejoraron. La última entrega, el miércoles pasado, emitida después del encuentro amistoso entre Francia y España, no alcanzó ni medio millón de fans (476.000, 6,6% de cuota de pantalla). No hubo pues efecto arrastre, y, una vez acabado el partido, los espectadores -5.474.000, 30% de cuota- que habían seguido la victoria de la selección española huyeron hacia otras cadenas.

No es la primera vez que la telerrealidad pincha en TVE. El El rey de la comedia, presentado por Esther Arroyo y Edu Soto -el popular Neng, ahora convertido en Mortadelo por obra y gracia de la película Mortadelo y Filemón. Misión: salvar la Tierra-, tampoco consiguió encandilar al público. El concurso de chistes, sketches y monólogos que buscaba al mejor cómico del futuro por toda España tras un exhaustivo casting pasó sin pena ni gloria. Semana a semana, hasta su descafeinada final en diciembre pasado, el espacio producido por TVE y Globomedia fue perdiendo fuelle hasta marcar un mínimo de 846.000 espectadores (7,6% de cuota).

¡Mira quién baila! es un ejemplo de un formato que empezó con gran ímpetu y que ha terminado por hartar. La fórmula, importada de otras televisiones y adaptada por la factoría Gestmusic, que pone a danzar a personajes famosos y cuyo premio se destina a una ONG, se estrenó en junio de 2005. El éxito fue rotundo, y la primera edición finalizó con una media de 4.244.000 (28,7%) espectadores.

A la vista de los buenos resultados, la cadena pública siguió explotando el filón temporada a temporada hasta llegar a la sexta, que terminó en enero, con evidentes síntomas de cansancio que se tradujo en una escueta media de 2.477.000 personas (15,6% de cuota). A lo largo de estos años, el programa ha perdido casi la mitad de espectadores y 13,1 puntos de cuota. Un portavoz de la cadena pública asegura que ¡Mira quién baila! se ha tomado un "tiempo de descanso", pero que en ningún caso se ha pensado en la jubilación.

Estos tres realities han sido víctimas del juicio implacable de la audiencia. Muy lejos quedan para Televisión Española los índices multimillonarios conseguidos por la primera edición de Operación Triunfo. El concurso musical figura ya en la historia de la televisión como el programa más visto desde que comenzaran a emitir las cadenas privadas (a principios de los años noventa). La gala en la que se proclamaron campeones Rosa López, David Bisbal y David Bustamante fue vista por casi 13 millones de espectadores. No hay duda de que aquella noche del 13 de febrero de 2002 los audímetros de Sofres ardieron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de febrero de 2008