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Reportaje:

El ataque abortado en Barcelona era el 'bautismo' europeo del talibán Baitulá

Pretendía atentar en España, Reino Unido, Francia, Alemania y Portugal - La CIA y Musharraf acusan a este emir del asesinato de Benazir Bhutto

El frustrado atentado suicida que un grupo de presuntos yihadistas paquistaníes planificaba contra el metro de Barcelona era el "bautismo de fuego internacional" de Amir Baitulá Mehsud, emir de Waziristán y jefe de la milicia Tehrik i Talibán, movimiento Talibán de Pakistán, según la conclusión a la que han llegado los principales servicios de inteligencia de Europa.

La comunidad de inteligencia europea, integrada por los servicios de espionaje de España, Francia, Alemania y Reino Unido, estudia de forma coordinada este plan de ataque que, según un testigo protegido, los terroristas pretendían activar en estos países y en Portugal. La oleada de atentados iba a ser reivindicada por Baitulá, un dirigente pastún al que la CIA y el Gobierno de Pervez Musharraf acusan del asesinato de la dirigente opositora Benazir Bhutto. Responsables de estos servicios han mantenido reuniones de urgencia para analizar la amenaza conjunta.

El servicio secreto de Pakistán ha dado pistas sobre el grupo de Barcelona

Los detenidos mantenían vínculos con las células radicales de Baitulá

Después del 7-J en Londres, en 2005, las células yihadistas paquistaníes en Europa han dejado su rastro en Dinamarca, Alemania y España. "Son una de las puntas de lanza más peligrosas y desconocidas de Al Qaeda en el Continente. Nunca sabes hasta dónde puedes llegar. Otra cosa es trabajar con nacionales. Todos los servicios europeos se han tomado muy en serio el caso de Barcelona", afirma un jefe de la investigación.

"Baitulá, como en su día hizo el fallecido Al Zarqaui en Irak, quiere extender su yihad fuera de Pakistán y éste era su ambicioso plan en Europa", apunta un responsable de inteligencia. La CIA y el MI6, servicio exterior británico, utilizan la información facilitada por el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista español (CNCA) al Centro de Seguimiento del Terrorismo norteamericano (TSC, siglas en inglés) para investigar en Pakistán los vínculos de los detenidos en Barcelona con las células del emir Baitulá, el hombre que ha conseguido unificar a las tribus, y cuyo liderazgo hace ya sombra al mulá Omar, viejo aliado de Osama Bin Laden.

España y EE UU firmaron el pasado verano un protocolo secreto para el intercambio de datos sobre terroristas y sospechosos de participar en actividades terroristas. España ha entregado a los norteamericanos numerosos datos sobre detenidos y sospechosos de actividades yihadistas, según aseguran fuentes de los servicios antiterroristas.

El ISI, el siniestro servicio de espionaje paquistaní, ha facilitado a sus aliados anglosajones informaciones relevantes sobre la célula de Barcelona que han llegado a los Gobiernos de los cinco países amenazados, según fuentes de la investigación. El testigo protegido, un joven paquistaní que había sido elegido como suicida, entrenó en uno de los campos terroristas de Baitulá y era uno de sus protegidos. "Tú le gustas mucho a Baitulá. Le gustas tanto que si hubieras completado tu preparación en vez de ser un terrorista suicida te habrían hecho un experto en explosivos", le espetó al testigo protegido uno de los presuntos jefes de la célula hoy detenido.

¿Quién es este emir de Waziristán que amenaza a Europa y que hasta hace muy poco huía de los focos y las cámaras? Baitulá nació en Ladnidog, tiene unos 34 años, pertenece a la etnia pastún y carece de formación intelectual. Su coraje y habilidades militares compensan esas lagunas, según coincide un perfil elaborado por la Fundación Jaynestown y periodistas de la cadena Al Yazira que lo entrevistaron el pasado mes de diciembre. Ya entonces amenazó a EE UU y a sus aliados en Afganistán, entre los que se encuentra España.

Los hombres de Baitulá se dirigen a él como Comandante de los Fieles y mantienen constantes combates y emboscadas con el Ejército paquistaní, que no ha logrado controlar Waziristán, una región montañosa de 11.585 metros cuadrados, fronteriza con Afganistán, y una población aproximada de 791.087 personas. En su territorio y en otras zonas próximas de Afganistán se encuentran los nuevos campos de entrenamiento de Al Qaeda y sus aliados. Abu Laith al Libi, uno de los principales jefes de Al Qaeda, murió hace días en esta zona, donde se sospecha que se esconden Bin Laden y su lugarteniente Ayman Al Zawahiri. El centro de prensa Al Fajr, ligado a Al Qaeda, hizo público esta semana un comunicado en el que informaba de que Al Libi cayó "como un mártir junto a un grupo de sus hermanos en el territorio de Pakistán islámico". Ese territorio es Waziristán norte, el feudo del barbudo Baitulá.

El jefe del grupo se formó cuatro años en una 'madrasa' paquistaní

Maroof Ahmed Mirza, el jefe de los 10 detenidos en Barcelona como presuntos miembros de una célula yihadista, es un molana, un sabio o maestro en leyes islámicas, formado durante al menos cuatro años en una madrasa (escuela musulmana) radical en Pakistán, según se desprende de la declaración del testigo protegido que precipitó la operación policial del pasado 18 de enero.

Personas cercanas a este miembro del movimiento Tabligh a Jamaa han confirmado este dato, aunque ignoran en qué madrasa de Pakistán se formó este hombre de 39 años, casado y padre de cuatro hijos, que llegó a Barcelona hace tres meses y daba clases de árabe y de urdu, y enseñaba a leer el Corán a los niños en la mezquita Tariq Bin Ziyad, en la calle Hospital, en el barrio del Raval, donde residen miles de miembros de la comunidad paquistaní.

En su declaración a la Guardia Civil, el testigo protegido asegura que "nadie podía subir las escaleras que desde el patio dan acceso a esta mezquita sin el permiso de molana Maroof". El testigo denomina a otros ocho de los detenidos o huidos como molanas o maestros en leyes islámicas, pero fuentes próximas a éstos señalan que quizás lo hacía como señal de respeto.

Los molanas exhiben largas y pobladas barbas. Los miembros de este grupo de tabligh trabajaban "al margen" del resto de la comunidad Tabligh, que predica la paz y la no violencia, según aseguran responsables de la misma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de febrero de 2008

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