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Entrevista:FRANCISCO RODRÍGUEZ | Portavoz del BNG en el Congreso

"El cambio debería ser más acelerado"

Santiago
Doce años después abandona su escaño en el Congreso para "seguir en la primera línea política" del BNG ejerciendo otras funciones. Descarta pactos con el PP y pide a los suyos un ritmo de cambio mayor en la Xunta

Tres legislaturas después, deja el Congreso de los Diputados para regresar a la vida orgánica del BNG desde un "papel distinto", que se niega a desvelar. En una conversación mantenida en gallego, Paco Rodríguez (Ferrol, 1945) pronostica que el Bloque subirá en votos el 9 de marzo y descarta rotundamente cualquier pacto con el PP. En clave interna, reclama a las consellerías nacionalistas que "aceleren el cambio" en la Xunta.

P. ¿Qué balance hace de sus tres legislaturas en el Congreso?

R. Positivo, con un punto de partida fatal, 20 años en los que el nombre de Galicia no fue pronunciado. Había que dejar claro que la representación gallega no era digna y eficaz. Se ha conseguido con cambios significativos en el presupuesto, la capacidad de dialogar con los más altos responsables del Gobierno y para que se entienda que Galicia tiene perfil político propio. Esta legislatura fue la más productiva, pero sirvieron los años en los que ganamos prestigio y conseguimos que se nos viese como un partido trabajador que sabía adaptar su discursos a los diferentes momentos. Con un gobierno sin mayoría, capacidad de diálogo y cuando fuimos aritméticamente necesarios, los resultados fueron mejores.

"El PSOE es desleal con Galicia no con el Bloque, boicotea medidas buenas"

"Nunca pactaremos con este PP antinacionalista y españolista"

"Subiremos en votos y reforzaremos posiciones en el Congreso"

"El BNG hizo en la Xunta cosas importantes y otras que debe rectificar"

P. ¿Encontró mayor complicidad en Zapatero?

R. Claro, es que Aznar era de plástico, profundamente antinacionalista y antigallego. Era autoritario y disciplicente, no con nosotros, es que no tenía relación siquiera con sus ministros, sólo con Rato. Son circunstancias que no reúnen los requisitos de una democracia formal. Zapatero no es prepotente, tiene capacidad de oír y, atendiendo a nuestra lealtad, tuvo una actitud de mucha consideración con el Bloque. Fue un reconocimiento mutuo, probablemente Zapatero tendrá muy presente la conducta modélica del BNG.

P. Llegan otras elecciones generales muy bipolarizadas. ¿Qué expectativas tiene el BNG?

R. Es cierto. Hay una gran bipolarización, cada vez las campañas son más mediáticas, una evolución preocupante que enfoca la dialéctica como una lucha entre PP y PSOE. Para el BNG la campaña, siendo importante, es residual. Un segmento de la población sabe que el BNG hizo su papel, hay que apuntalar esa posición y recordar que Galicia no puede permitirse el lujo de no tener cada vez más peso político. Hay que hacer una campaña incidiendo en las bases. 30.000 votos arriba o abajo no son indiferentes. El BNG aumentará sus votos de manera clara y reforzará posiciones en el Congreso. En estas circunstancias no sería un mal resultado pero no me atrevo con el número de diputados.

P. El BNG ansía un escenario sin mayorías. Lo reclama Quintana con una cierta ambigüedad como si el Bloque pudiera pactar a derecha e izquierda. ¿Contempla acuerdos con el PP?

R. No. Es inviable por la posición del PP, un partido involucionista desde el punto de vista democrático, de un antinacionalismo visceral y un españolismo que no es el de la unidad de España entre iguales, sino concebido en lo peor de los términos tradicionales e históricos.

P. ¿Por la actitud del PP o la convicción del Bloque?

R. Con este PP nunca nos plantearíamos pactar. Ahora, con un hipotético partido conservador, tolerante con el nacionalismo, no habría problema para pactos puntuales que no para acuerdos estables. Esta circunstancia no se da en el Estado español. La gente debe saber que los presidentes no se eligen en las elecciones sino en el Parlamento. Ahí será la mayoría la que vote a los candidatos. Para el BNG sólo hay una opción [Zapatero], de ser necesario el voto, siempre que haya diálogo y sin un pacto de Estado para poder actuar con libertad. Sería absurdo subordinar el BNG a un partido en el Gobierno.

P. ¿ Cree que Quintana se juega mucho el 9-M?

R. No creo en una concepción de los partidos subordinada únicamente a resultados electorales. Ahora, no es lo mismo para el BNG quedar estancado que avanzar, dentro del contexto en que estamos. Hay que subir en votos, esa posibilidad existe. El electorado no puede estar desengañado con el papel del BNG en el Congreso, una opción política gallega que ha contribuido a una mayor democratización en el Estado y porque este país necesita que miren por él.

P. El electorado valorará además el papel del BNG en la Xunta. ¿Cuál es su opinión?

R. Hizo cosas muy positivas y otras que hay que rectificar.

P. ¿Como cuáles?

R. Algunas importantes, relacionadas con la concepción democrática que debe tener el Gobierno y otras para gestionar mejor las consellerías que prefiero no concretar. Algunas se podrán rectificar en esta legislatura como el nombramiento del director general de CRTVG, otras son inasumibles. El BNG opera políticas con aspectos muy positivos pero quizás el ritmo de cambio en muchos casos debería haber sido más acelerado o con mayor impacto social.

P. Una de las rectificaciones ha sido el relevo del Secretario de Relaciones Institucionales, Antonio Losada. ¿El cambio en Vicepresidencia fue para mejor?

R. Evidentemente. Con los respetos que merece todo el mundo, los cambios fueron muy positivos. Todo el mundo tiene virtudes, pero la reorganización y que ahora haya secretarías especializadas y más preocupadas por la gestión, es muy positivo.

P. ¿Ese ritmo de cambio mayor no se está dando en las áreas del BNG ni en las del PSOE?

R. Hubo cambios espectaculares en Medio Rural, de cierta entidad en Benestar y hay un intento en Industria que tropieza con una animosidad tremenda del PSOE en el Gobierno español y también aquí, que merma su capacidad. Las gestiones en Cultura están condicionadas por la Cidade da Cultura, un peso muerto que hasta que se vea su uso y sus contenidos, da derecho a determinados juicios.

P. ¿El cambio prometido después de Fraga, sigue esperando?

R. En algunas cosas, evidentemente, sí. Lleva más retraso el PSOE, pero eso no me gratifica.

P. ¿Es desleal el PSOE?

R. No es un problema de ser leal con el BNG, sino de deslealtad con Galicia. Sería mejor competir por ver quién sirve más al país. No tiene sentido parar lo que beneficia a Galicia. Sigue habiendo cierta distorsión, un acompañamiento insuficiente.

P. ¿Esas fricciones en el bipartito tienen sólo que ver con la actitud del PSOE?

R. Las que trascienden son menos importantes, es más grave la obstrucción a la transferencia de competencias que están en el Estatuto. O boicotear otras cuestiones desde un ministerio. La legítima preocupación para ocupar protagonismo es comprensible, oponerse a cuestiones buenas para Galicia no tiene sentido, sobre todo cuando el PSOE tiene el plus presidencial.

P. ¿A partir de ahora, a qué se dedicará ? ¿Se ve en el bipartito?

R. No, para nada. En la primera línea política hay muchas funciones: desde el seguimiento de la marcha orgánica del partido, a la formación de los cargos más relevantes del BNG. También puedo participar en la cultura nacional desde distintos campos. Seguiré en primera fila desde otro papel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de enero de 2008