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Análisis:A la parrilla

Montar el número

Con Tú sí que vales, un concurso sui géneris en el que lo que importa es el jurado, Tele 5 se apunta a la moda de cazar talentos. Que el talento es una cosa muy seria lo saben los jóvenes de este país: sus oportunidades para demostrarlo no son precisamente fáciles. La televisión les ofrece la vía que le es propia: aquí vales si eres capaz de montar el número y lograr que la gente se quede pegada a la pantalla. Tratándose de Tele 5 y su comprobada inclinación por el artificio y lo casposo, no se podía, por tanto, esperar mucho más de este estreno del martes / noche que culminaba un casting ya divulgado en un canal TDT de Tele 5.

No vimos a la mujer barbuda, pero sí a "la familia más fuerte del mundo", incluido un forzudo "levantador de 1.000 kilos con el pene", asunto trascendente que, por cierto, no llegó a demostrar. No había tragasables, pero sí un mago que hizo desaparecer —un número idéntico al que vi hace quince días en TV-3— a una chica dentro de una caja, entusiasmando al jurado. Esforzados cantantes, bailarines mediocres —excelentes los dos niños bailando claqué que abrieron el programa—, pésimos humoristas, imitadores de pacotilla, freakies de todo tipo y hasta el cantante de ópera aficionado que sube el nivel y pretende recordar a Paul Potts, el ganador de un concurso parecido en el Reino Unido. El voluntarioso mejunje revive el viejo espectáculo de variedades y el fin de curso del colegio de curas o monjas.

Pero la estrella era el jurado, "tres triunfadores con el don de descubrir al verdadero artista": el presentador Javier Sardá, el actor Ángel Llácer y la "experta en castings" Noemí Galera. Su misión, en este Nobel de las variedades: "Otorgar el pasaporte a la fama", según Christian Gálvez, el presentador. Y, de paso, entretener al personal. Sardá con sus gracias de siempre o con su mala conciencia: "Te apreciamos, lo siento de corazón, no vales". La vida misma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de enero de 2008