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"Tomar las uvas una noche antes de Nochevieja trae mala suerte"

Centenares de personas asisten al ensayo del reloj de la Puerta del Sol

El centro de Madrid se prepara para recibir a 2008. Esta medianoche, la Puerta del Sol vivirá momentos de tradición y emoción. Miles de personas lo vivirán en directo. Otras, millones, lo seguirán a través del televisor. El momento, aunque conocido y repetido, siempre es emocionante. La plaza estará abarrotada, todos mirarán al reloj del campanario de la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional, sonarán los cuartos, bajará la bola del reloj y empezarán a sonar las 12 campanadas.

Los accesos por Carretas y Mayor estaban cortados "por seguridad"

Un espectáculo está preparado hoy entre las seis de la tarde y las doce y media

A su ritmo, millones de granos de uva irán a parar a las gargantas de los que festejen la Nochevieja. Cada persona comerá 12 uvas. Algunos lo lograrán, otros se verán superados por la velocidad de las campanadas y unos últimos se atragantarán un poquito. Después besos y abrazos. El momento, además, se verá enderezado por el marketing televisivo. Y, cómo no, también habrá un momento telefónico. Las líneas se colapsarán y millones de SMS viajarán de un lado a otro.

Pero la bola de latón ya cayó ayer. Fue durante el tradicional ensayo previo a las campanadas de Fin de Año, en el que los relojeros del campanario de la Puerta del Sol comprueban el mecanismo. Un ensayo general que cada año convoca a más público y que se ha convertido en otra tradición de fiesta en la capital. Desde las once y media de la noche de ayer, centenares de personas se acercaron a la Puerta del Sol y aledaños a anticipar las campanadas. A las doce menos diez, entre cerveza y cava, la aglomeración de gente era tal que ya no se sentía el frío.

No sólo había uvas de la suerte. Los más supersticiosos tenían las manos llenas de golosinas, chocolates y frutos secos. "Tomar las uvas la noche antes de Nochevieja da mala suerte", aseguraba Ana Galán, estudiante de 22 años. "Nosotros hemos traído gominolas, lacasitos y cacahuetes".

Más allá, otro madrileño explicaba por qué es mejor la cita del día 30. "Es mejor venir hoy [por ayer] porque mañana [por hoy] está lleno y la gente más borracha. Yo lo celebro igual, vengo con mi familia y mañana lo veo por televisión, que se ve muy bien", explicaba.

Exactamente 28 segundos antes de medianoche, los relojeros pusieron en marcha el carillón. Y funcionó: arrancó el repique de campanas y empezaron a sonar los cuartos. Se calmó el bullicio durante los 12 toques, separados entre sí por tres segundos. Todos comían al ritmo, lo mismo uvas que un variado repertorio de golosinas. Tras la última campanada, como en una auténtica Nochevieja, el público se felicitó por el éxito del ensayo. Risas, abrazos y buenos deseos para 2008.

Aunque no todos llegaron a tiempo. Los accesos a la Puerta del Sol por la calle de Carretas y Mayor, situadas junto a las obras del Ministerio de Fomento en la plaza estaban cortados y agentes de policía impedían el acceso. "Por seguridad", explicaron. Los menos afortunados tuvieron que dar un rodeo para acercarse a escuchar las campanadas.

La entrada en 2008 tendrá esta noche, sin embargo, algo especial. Desde las seis de la tarde y hasta las doce y media de hoy, la Puerta del Sol se iluminará con un espectáculo de "luz, robótica y pirotecnia", según la Comunidad de Madrid. El Gobierno regional pretende comenzar así el año en que se celebrará el bicentenario del levantamiento del 2 de mayo. Por ello, el evento estará ambientado en la estética de 1808. La fachada de la Real Casa de Correos servirá de pantalla para el espectáculo.

Justo después de las campanadas llegará el momento cumbre. Se encenderán los castillets pirotécnicos (dos estructuras al lado izquierdo y derecho del reloj en el que se podrá leer, con fuegos artificiales, "Feliz 2008"), confeti lanzado al aire con cañones y sky tracers (focos de una potente luz proyectada hacia el cielo).

Pero la mayor novedad de este año será que las personas sordas también podrán seguir las campanadas al segundo. Mediante una pantalla gigante instalada en la fachada de la Casa de Correos, todos los asistentes a la Puerta del Sol pero también los que sigan las campanadas por televisión, podrán comer las uvas ayudados por ese sistema.

Para que no haya ningún problema en la entrada al nuevo año, 130 efectivos de la Policía Municipal (70) y del Cuerpo de Agentes de Movilidad (60) formarán el dispositivo de seguridad. Desde las 17.30 controlarán la venta ambulante y el acceso de personas que quieran introducir envases de vidrio u otros objetos que pudieran tener algún peligro. A partir de las 19.00, la Policía Municipal controlará el tráfico de acceso a la Puerta del Sol. En función de la cantidad de público que haya se decidirá, junto con el Cuerpo Nacional de Policía, el momento en el que se corte el tráfico en la plaza y las calles adyacentes.

Incluso la estación de metro de Sol podría cerrarse en caso de haber mucha aglomeración de público. Además, 34 unidades del Samur-Protección Civil, apoyadas por 94 sanitarios, estarán atentos a cualquier incidencia. El público ocupará toda la Puerta del Sol, excepto las zonas en obras que estarán valladas, así como las fuentes y estatuas.

El Ayuntamiento repartirá 17.000 vasos de plástico para brindar el fin de año. Se instalarán 80 contenedores con capacidad para 700 litros cada uno para recoger los desperdicios. Para el resto de basura generada en la celebración más conocida de Nochevieja habrá 156 operarios y 50 máquinas del Servicio de Limpieza Urgente (SELUR) y de los servicios de limpieza del distrito Centro que adecentarán las calles. Empezarán en la plaza de Callao para seguir por las calles de Jacinto Benavente, Montera, plaza Mayor, Carretas, Alcalá, Espoz y Mina, Esparteros, Correo, Carrera de San Jerónimo y Arenal. Se dará prioridad al eje Mayor-Alcalá-Carretas para que quede despejado lo antes posible. Alrededor de las 2.30 la plaza quedará limpia.

Por otra parte, la tradicional carrera San Silvestre Vallecana se celebrará esta tarde. A las seis, la popular, que contará con la espectacular cifra de 25.000 participantes. Dos horas más tarde, a las ocho, se medirán 750 corredores profesionales en la edición internacional.

La salida será en la calle de Concha Espina, cerca del Estadio Santiago Bernabéu. La meta de la carrera internacional se instalará en el estadio Teresa Rivero, del Rayo Vallecano. Entre los deportistas que destacan en esta edición de la San Silvestre están el madrileño Chema Martínez y los kenianos Abraham Chebii y Kiprono Menjo. En categoría femenina destacan Marta Domínguez y la favorita, la keniana Vivian Cheruiyot.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de diciembre de 2007