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El futuro del valenciano pasa por su uso en las nuevas tecnologías

La AVL celebra Les Normes y Fabra dice que la lengua no debe ser obligatoria

Las denominadas Normes de Castelló de 1932 aseguraron "la consolidación y expansión social de la normativa ortográfica. Hay que agradecerlas a los gramáticos, profesores, escritores, representantes políticos y empresariales y eruditos que las hicieron posibles. Gracias a las Normes, territorio y lengua entraron definitivamente en el siglo XX". Es la declaración institucional que ayer aprobó por unanimidad la Acadèmia Valenciana de la Llengua en Castellón, con motivo del 75º aniversario de la normativa.

La declaración incide en que la complejidad de la situación sociolingüística contemporánea "requiere que los gobernantes competentes adopten planes de actuación y medidas de planificación adecuadas para que la recuperación progresiva del valenciano llegue a todos los ámbitos públicos, en un mundo internacionalizado y marcado por las transformaciones en los campos de la comunicación y de los avances tecnológicos".

De modo que la Acadèmia considera que el futuro del valenciano "pasa necesariamente por el aprovechamiento y la optimización de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación para facilitar su acceso sin fronteras dentro de los territorios de la lengua compartida, atendiendo a los principios de concordia y colaboración que caracterizaron el comportamiento de nuestros antepasados". Sorprendieron, no obstante, unas palabras del discurso protocolario del alcalde de Castellón, Alberto Fabra, en el pleno. Dijo que "cultivar la lengua no debe ser una obligación, sino un derecho de todos los ciudadanos y ciudadanas de la capital de La Plana". "Tenemos que evitar las imposiciones y convertir en una satisfacción el ser capaces de entendernos con el mismo idioma", añadió.

El alcalde indicó que "la realidad de Castellón" demuestra que "somos capaces de comunicarnos y entendernos y lo demostramos cada día porque el uso de nuestra lengua, aquí, en nuestra ciudad, se hace de manera natural y porque saber valenciano, hablar valenciano, es un motivo de orgullo".

La presidenta de la Acadèmia Ascensión Figueres, señaló que el valenciano "se encuentra en una situación muy buena, pues ya hay una generación que sabe leerlo y escribirlo, y se le ha dado la dignidad que merece", aunque apuntó que "todavía queda mucho camino por andar, y en eso estamos".

Tras el pleno, celebrado en la Casa Matutano, donde se firmaron las normas, la comitiva se trasladó al acto de inauguración de la plaza Les Normes de Castelló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2007