La comisión de la Cidade da Cultura dictamina las irregularidades del PP

El portavoz popular acusa a socialistas y nacionalistas de manipular el informe

El improbable consenso en las conclusiones de la comisión que investiga la tramitación de la Cidade da Cultura en el Parlamento gallego se frustró definitivamente ayer en la votación de los dictámenes elaborados por los partidos. Como era previsible, los socios que apoyan al Gobierno impusieron el informe que denuncia irregularidades en la gestión del Ejecutivo Fraga en el monte Gaiás y propone enviar al fiscal las conclusiones de la investigación.

El texto deberá ser votado en un pleno extraordinario que se celebrará el 27 de diciembre. Ayer, en comisión, socialistas y nacionalistas sólo aceptaron una enmienda técnica del PP para corregir un error de redacción. El diputado del PP Ignacio López Chaves se afanó sin éxito en defender su proyecto de resolución que traslada la mayor parte de "irregularidades e ilegalidades" al bipartito, a pesar de que la nueva Xunta adjudicó contratos por seis millones de euros, frente a los 470 invertirtos por los dos últimos gobiernos del PP. López Chaves se lamentó de que la Xunta actual no informase de cuánto costará reanudar los dos edificios paralizados por la Consellería de Cultura. Y acusó a BNG y PSOE de atacar al Consello de Contas con "la gran mentira de socialistas y nacionalistas". Es, afirmó, "un dictamen de parte" que va mucho más lejos que el organismo fiscalizador.

"Terreno irregular"

Este parlamentario está convencido de que el Consello de Contas no estaba denunciando "irregularidad alguna" cuando concluyó que el Gobierno de Fraga "abdicó de la gestión prudente de los recursos públicos". Ayer López Chaves volvió a superar la realidad cuando manifestó en sede parlamentaria que el informe de Contas sólo utilizaba el término irregular para "referirse a los desniveles del terreno" en el monte que alberga el macrocomplejo arquitectónico.

Los portavoces de PSdeg Xaquín Fernández Leiceaga, y Bloque, Carlos Aymerich, acusaron al diputado popular de embarrar el campo y le reprocharon su escasa colaboracion en los trabajos de la ponencia parlamentaria. Los representantes socialistas y nacionalistas aguardaron que el trabajo riguroso de la comisión de investigación sirva para "arrojar luz" sobre la tramitación del proyecto arquitectónico y, sobre todo, para que los errores del pasado no vuelvan a repetirse en otras grandes obras de la Administración. Sus explicaciones no convencieron al parlamentario del PP, que acusó a los socios del bipartito de manipular el dictamen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 20 de diciembre de 2007.