Can Ruti, abajo y arriba

Costará que un hospital como Can Ruti recupere la velocidad de crucero tras un incendio que ha afectado a parte de sus instalaciones. El hospital Germans Trias i Pujol de Badalona abrió ayer sus 17 quirófanos, 15 de ellos paralizados desde el pasado miércoles por el fuego.

El mayor problema del centro ahora son las comunicaciones internas, ya que todavía hay líneas que no funcionan y se han distribuido teléfonos móviles entre los profesionales sanitarios. Algunos de ellos no quisieron hacer comentarios después de todas las denuncias sobre la falta de seguridad y los problemas en los sistemas antiincendios. Las zonas afectadas por el fuego que continúan paralizadas son los vestuarios del sótano, donde se inició todo, cuatro consultas de la primera planta y la unidad coronaria de la segunda planta.

"Si se hiciera ahora, se haría de forma diferente", afirmaba un trabajador de Can Ruti respecto al diseño del hospital, una construcción de torres que ya roza los 30 años.

"Nuestro problema ahora son las comunicaciones internas, aunque se irán restableciendo de forma progresiva", explicó ayer Isidre Parra, subdirector general de Can Ruti. "Ahora estamos realizando un cálculo económico de lo que ha supuesto este incendio y seguro que será una cifra importante". La dirección de Can Ruti trabaja deprisa para cerrar una cifra que se entregará al Instituto Catalán de la Salud (ICS). Responsables del ICS han acordado con el Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña establecer un plan de trabajo conjunto después de las fiestas. Los ingenieros criticaron duramente el hecho de que no se actualicen las medias de prevención antiincendios. Ayer se realizaron en Can Ruti 1.443 visitas y 49 operaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 17 de diciembre de 2007.

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