Ofensiva terrorista

La policía francesa busca a los autores del asesinato

Francia se ha lanzado a la caza de los etarras de Capbreton. El atentado a tiros en el que murió el guardia civil Raúl Centeno y dejó con la vida pendiente de un hilo a Fernando Trapero ha conmocionado a los servicios de seguridad franceses, a los que también ha enrabietado el que ETA se haya atrevido a atentar, a matar, en el País Vasco francés. Por ello, han decidido buscar a fondo a los autores del asesinato. "Todos los medios serán movilizados para encontrar a los autores", subrayó ayer la ministra del Interior francesa, Michelle Alliot-Marie.

Las fuerzas de seguridad francesas movilizaron inmediatamente después del atentado un enorme dispositivo de control, denominado Plan Épervier, en el que participaron medios terrestres y aéreos. Este operativo, efectivo en las primeras horas en el que se supone que los autores huyen, fue levantado por la mañana. Sin embargo, la Gendarmería sacó ayer a la calle a todos sus efectivos disponibles para la búsqueda.

La determinación francesa quedó plasmada también en un telegrama que el director general de la Policía francesa, Frederic Pechenard, envió a Joan Mesquida, director general de la Policía y la Guardia Civil. Tras darle el pésame por el ataque, Pechenard asegura que el crimen ha causado "una enorme conmoción" en los servicios policiales franceses, que harán "todo lo posible para detener a los autores de este cobarde atentado", afirma en el escrito, según fuentes del Cuerpo Nacional de Policía.

Representación gala

En el funeral de Estado celebrado ayer en Madrid estuvieron presentes el embajador de Francia, Bruno Delaye (sentado en la misma línea que la cúpula de la política española), y representantes de los cuerpos policiales y del Ejército del país vecino.

El asesinato de Capbreton es el primero que ETA comete en territorio francés desde 1976. Además, viene precedido de una escalada de violencia en el país vecino: dos secuestros de ciudadanos españoles, robos de armas y material, tiroteos de agentes e incluso la retención y amordazamiento de dos gendarmes junto a un centro militar. Pero la persecución no es fácil. "Tienen [los etarras] medios, material, están organizados y están habituados a la vida en clandestinidad. Pueden estar escondidos bastante tiempo", aseguraron a France Presse fuentes de la Gendarmería.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 02 de diciembre de 2007.

Lo más visto en...

Top 50