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Necrológica:Gudrun Wagner, esposa de Wolfgang Wagner

La jefa efectiva del Festival de Bayreuth

La muerte inesperada ayer a los 63 años de Gudrun Wagner complica la ya de por sí enrevesada sucesión de su esposo Wolfgang Wagner, de 88 años, al frente del Festival wagneriano de Bayreuth, uno de los mitos de la cultura alemana.

La noticia sorprendió y se produce en medio de la lucha por el poder en Bayreuth entre las diferentes bisnietas del compositor. El anciano Wolfgang emitió un comunicado en el que anunciaba la noticia: "Profundamente conmovido y en silencioso dolor tengo que dar a conocer que esta mañana mi querida esposa y estrecha colaboradora Gudrun Wagner falleció de forma por completo inesperada".

La joven secretaria internacional que en 1965 se presentó a un trabajo que se anunciaba en el periódico de Múnich Süddeutsche Zeitung se convirtió 11 años después en la segunda esposa del nieto de Wagner, dueño y señor vitalicio del Festival de Bayreuth. Wagner se separó de su primera mujer y se casó con Gudrun, su jefa de prensa, 25 años más joven, que también se divorció de un experto en teatro con el que se había casado en 1970. Pronto desarrolló Gudrun un gran instinto para el poder y se convirtió en la verdadera dueña de Bayreuth. Cada vez más, a medida que su marido perdía facultades. Era un secreto a voces que Gudrun era la que movía más o menos en la sombra los hilos del festival.

Se cuentan numerosas anécdotas, algunas tal vez apócrifas. En una ocasión alguien llamó para hablar con Wolfgang. Gudrun respondió al teléfono: "Yo soy mi marido". Un semanario suizo publicó informaciones negativas que la acusaban de deslices sexuales y afición al alcohol. Gudrun replicó: "Una completa estupidez que recae sobre los calumniadores. A mí me han atribuido hasta relaciones con hombres que eran notorios maricones". De lo que no cabe duda es que Gudrun apartó a Wolfgang de los hijos de su primer matrimonio y puso todo su empeño en los últimos meses en promocionar a su hija común Katharina, de 29 años, como sucesora al frente de Bayreuth.

El año 2001 había fracasado el intento de Wolfgang de dejar a Gudrun como heredera del festival. El consejo de la fundación no lo aceptó y se pronunció a favor de Eva Wagner, la hija del primer matrimonio. Wolfgang se opuso y reaccionó exigiendo el cumplimiento del contrato que le asegura el puesto de director a perpetuidad.

En la última reunión de la fundación para tratar de la sucesión hace unas semanas, Wolfgang no asistió y se hizo representar por un abogado. Estos días trascendió la noticia de que Wolfgang estudia el contrato para ver la posibilidad de nombrar sucesora en su testamento y evitar así la votación en el consejo de la fundación que teme pudiera ser desfavorable para Katharina. La muerte repentina de Gudrun, que la víspera había sufrido una intervención quirúrgica de escasa importancia, complica la sucesión al frente de Bayreuth y resulta difícil aventurar como modifica la relación de fuerzas entre las tres biznietas de Wagner que aspiran a dirigir el festival más emblemático de la música alemana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de noviembre de 2007