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Terapia virtual para maltratadas

Castellón aplica un programa pionero con víctimas de la violencia de género

La psicología ha cambiado de escenario en un pionero programa con mujeres maltratadas en Castellón. Mientras el profesional deja de lado la libreta y se pone a los mandos de un ordenador, la paciente abandona el diván y ya no tendrá que perder la mirada en la estantería de los libros, sino sumergirse en las imágenes virtuales que le proporcionan las paredes de la consulta. El simposio Violencia de género y nuevas tecnologías, celebrado ayer en el Museo de las Ciencias de Valencia, presentó el programa EMMA (Engaging Medis Mental-Health Application), desarrollado por la Universidad Jaume I de Castellón y la Universitat de València en su parte clínica, y por la Universidad Politécnica y la empresa Indra en su parte tecnológica.

La Jaume I iniciará un programa en enero de terapías para maltratadores

Se trata de una tecnología que recrea diferentes escenarios para revivir experiencias traumáticas de forma segura. Una vuelca de tuerca más a los programas ya existentes para terapias concretas, desde vencer el miedo a volar mediante simuladores hasta superar la acrofobia o miedo a las alturas.

"La virtud fundamental es que es un sistema de realidad virtual abierto, flexible y se puede modificar en tiempo real", explica Cristina Botella, catedrática de Tratamientos Psicológicos de la Universidad Jaume I (UJI) de Castellón y experta en aplicaciones de realidad virtual. Así, lo normal es diseñar aplicaciones cerradas para problemas concretos, como accidentes de coche, ataques terroristas o el terror a las arañas.

Sin embargo, desde la UJI se está poniendo en marcha un programa de tratamientos ya ensayados para vencer el duelo patológico (sufrimiento por la falta de un ser querido muchos meses después de su pérdida), los trastornos adaptativos (causados por un cambio de situación que afectan a todas las esferas vitales) y para superar la violencia de género.

Botella explicó ayer que la realidad virtual es una herramienta muy útil para hacer terapias con técnicas de exposición, es decir, aquellas en las que el paciente debe afrontar aquellas situaciones que causan su malestar. "Estas técnicas ayudan a evocar el acontecimiento traumático y son eficaces", explica Botella, pero los profesionales apenas las emplean (en Estados Unidos "solo el 17% de los psicólogos las utilizan"), porque los pacientes no quieren enfrentarse al trauma, "es demasiado duro".

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Con EMMA, la paciente observa un entorno atemporal, que puede ser un desierto, una playa, un bosque, un pueblo... paisajes que en todo momento dependen del paciente. También la hora del día, la meteorología o la música ayudan a situar las sensaciones a medida que se evocan situaciones pasadas o expectativas futuras de la mujer en tratamiento. Mientras, el terapeuta controla la apariencia global de ese entorno según el estado emocional del paciente. En el programa también se introducen elementos de la vida de la paciente (fotografías, música, vídeos) que ayudan a situar los focos del trauma y a superarlo.

Por otra parte, la doctora explicó que en enero la UJI pondrá en marcha un programa de terapia para maltratadores mediante un convenio con la Audiencia de Castellón, Ayuntamiento, Diputación y el Consell.

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