Reportaje:Diseño

El encanto de lo inútil

Podría discutirse para qué demonios sirven unas gafas sin cristales. O mucho mejor, podría emplearse el tiempo en cualquier otra cosa. Las gafas de la izquierda, como asegura el texto promocional con el aire de las advertencias que sobran, no valen "para la conducción ni tampoco para protegerse del sol". Pero se las puso en su último vídeo el rapero KanYe West (que se escribe con y mayúscula, se pronuncia canyei y se traduce del suajili como "el único"). También las dibujó Haruki Murakami, genio del último pop art japonés, en el libreto que acompaña el disco del citado productor de hip-hop de Chicago. Todo lo cual, en según qué círculos, es razón suficiente para que alguien las coleccione. West le encargó este par al diseñador parisiense Alain Mikli, que, desde 1978 combina pura creación y tecnología para crear "gafas de ver y ser vistas". Mikli estuvo de acuerdo en acompañar el giro de West, que solía ser un revolucionario del rap a secas y se ha convertido con su último álbum en un revolucionario del hip-hop con un serio problema de obsesión por la estética. Y ya se sabe que ésta, como las advertencias, no tiene por qué ser siempre útil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 23 de noviembre de 2007.

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