Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:DVD

¿Quién mató a Laura Palmer?

Twin Peaks, la serie de David Lynch que mantuvo en vilo a millones de espectadores, se edita en una caja de lujo.

Marilyn Monroe terminó transmutada en el enigmático cadáver flotante de Laura Palmer envuelto en plástico. Y es que la idea original que tenían los guionistas y cineastas David Lynch y Mark Frost cuando se conocieron era escribir y rodar una serie de televisión sobre los últimos días de la rubia más trágica y sexy del cine, que no llegó a concretarse. Sin darse por vencidos, se llevaron algunas de esas ideas a otro proyecto frustrado, One Saliva Bubble, con dos cazadores de alienígenas que viajan por Estados Unidos camuflados de músicos de jazz. Tampoco vio la luz, pero los dos creadores arrastraron muchas de las mismas ideas a un nuevo y más excitante proyecto sobre un plácido pueblo conmocionado por el asesinato de una jovencita, que terminó estrenándose en la cadena norteamericana ABC el 8 de abril de 1990, con el título de Twin Peaks. De hecho, la idea de que Laura Palmer muriera justo antes de escribir en su diario que iba a hacer pública la verdad sobre el hombre con el que mantenía un secreto affaire salió de la trágica historia de Marilyn.

La idea de que Laura Palmer muriera justo antes de escribir la verdad sobre el hombre con el que mantenía un secreto 'affaire' salió de la trágica historia de Marilyn Nada es lo que parece. La gente rara de 'Twin Peaks' lo sabe todo y aunque no miente, oculta. La misma personalidad de Laura tuvo su lado negro porque todos tienen un secreto

Probablemente, nunca antes una serie de televisión había generado tanta incertidumbre colectiva alrededor de un enigma de guión, pero lo cierto es que durante semanas medio planeta no hacía más que preguntarse ¿quién mató a Laura Palmer?

La verdadera hazaña de Twin Peaks fue crear para la televisión un producto artístico complejo y sofisticado que conectó con las masas. Su punto de partida, la búsqueda de un asesino dentro de una colectividad, es de lo más banal, pero David Lynch, que venía del cine más experimental, rompe sin prejuicios convencionales del género policial para televisión empezando por destruir la totémica imagen del detective tipo duro para sustituirlo por uno más bien blando, esotérico y a su modo encantador, encarnado con acierto por Kyle MacLachlan.

Prescindiendo de clichés como persecuciones de coches o tiroteos repentinos, dota a la narración de una serenidad poco televisiva y desplaza el esqueleto argumental tradicional de las series de detectives hacia su propio terreno, donde aparece en primer término el pueblo, con los comportamientos absurdos y extravagantes de sus gentes (hay una mujer delirante que conversa incesantemente con un leño), y en segundo, pero no menos importante, un plano onírico no necesariamente desvinculado de la realidad que son los sueños reveladores del detective con Laura, un enano, una benigna casa blanca y una maligna casa negra.

En toda la serie se pueden rastrear constantes visuales y narrativas del críptico y alucinante cine de Lynch (Cabeza borradora, Terciopelo azul) pero también otras referencias, siendo notable la de la película Laura (Otto Preminger, 1944) y algunas intencionadas coincidencias como un velado homenaje a Vértigo (Alfred Hitchcock, 1958). La prima idéntica de Laura Palmer (Sheryl Lee en los dos papeles) se llama Madeleine Ferguson, que es una combinación de los nombres de los protagonistas de la película de Hitchcock: Madeleine, encarnada por Kim Novak, que también hacía un doble papel, y John Ferguson, al que dio vida James Stewart.

Nada es lo que parece. La gente rara de Twin Peaks lo sabe todo desde el principio pero, aunque no miente, oculta. La misma personalidad de Laura, la reina de la escuela, la más bella, la más popular y caritativa del pueblo, tuvo su lado negro porque todos tienen un secreto en este rincón imaginario de la América profunda y resulta de lo más morboso desvelarlo. Toda esta tensión se mantiene únicamente en los 13 primeros capítulos de los 29, porque una vez que se despeja la incógnita del asesino, todo parece decaer.

Lynch no estuvo completamente comprometido durante la segunda temporada, porque se ocupaba de rodar Corazón salvaje, y su alejamiento se nota. Aunque todavía permanecía el interés de la audiencia, la misma cadena empezó a no creer en la serie, sometiéndola a drásticos cambios de horario. A consecuencia, la audiencia empezó a bajar y, justo antes de la cancelación, Lynch volvió a retomar las riendas, aunque ya era tarde. Poco después, la cadena Bravo quiso continuarla, sin éxito, debiendo conformarse con una reposición mejorada.

Por esos días, Lynch hablaba de que había más material pero desde entonces ha cerrado cualquier posibilidad de volver a ella. Probablemente, esas nuevas ideas fueron las que dieron forma a la película Twin Peaks. Fuego camina conmigo (1992), que no tuvo la repercusión esperada.

Negocio de familia. España no fue ajena al fenómeno. Fue emitida el mismo año de su estreno por Tele 5 en bloques de dos capítulos por jornada, y suscitó un fenómeno idéntico al del resto del mundo. Hasta el mismo José Luis Garci le dedicó un programa entero llamado Las claves de Twin Peaks. La serie generó una buena cantidad de merchandising, incluyendo la banda sonora de Angelo Badalamenti y la canción tema de Juliee Cruise, que vendió tres millones de copias, pero no todo era material promocional convencional y los parientes de sus creadores consideraron Twin Peaks un negocio familiar. La hija de Lynch, Jennifer, escribió el libro El diario de Laura Palmer, que no tardó en convertirse en best seller y sirvió de base a Twin Peaks. Fuego camina conmigo, película en la que Lynch relataba la última semana de vida de Laura, y el hermano de Mark Frost, Scott, lanzó al mercado el libro, también superventas, Autobiografía del agente Cooper. La serie consiguió tres Globos de Oro a la mejor serie dramática, mejor actor (MacLachlan) y mejor actriz secundaria (Piper Laurie), y también marcó el inicio de muchas carreras, entre ellas las de Heather Graham y David Duchovny (el agente Mulder de Expediente X).

Aunque en su momento ya tuvo varias versiones y packs de vídeo, esta semana, Twin Peaks reaparece en una caja de lujo de 10 discos con un total de 25 horas de contenidos, que se oferta como la versión definitiva. Aparte de los 29 episodios remasterizados, con el color y sonido ajustados bajo supervisión de Lynch, el cofre incluye cuatro suculentos documentales de reciente realización en los que los miembros del equipo recuerdan la experiencia; una introducción de la mujer del leño para cada episodio (que fue la novedad de la reposición de la serie en el canal Bravo); las dos versiones del piloto (la comercial y la que llegó a Europa como película de videoclub con final alternativo); una aparición de Kyle MacLachlan parodiando la serie en el programa americano Saturday Night Live; un registro de la Convención Twin Peaks 2006, que permite ver a los fans extremos en plena acción, y los usuales extras: tráilers, fotos, filmografías y demás. -

Twin Peaks. Edición Definitiva Gold Box. Idea: David Lynch y Mark Frost. 10 discos, 25 horas. Distribuye: Paramount. A la venta el 14 de noviembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de noviembre de 2007