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EA en busca de la paz interna

Los dos sectores inician contactos para lograr una ejecutiva de integración

No son tiempos propicios para perseverar en las disensiones que han agitado a EA desde su congreso de 1999, en el que la espinosa cuestión de formalizar o no una coalición estratégica con el PNV dividió al partido en dos sectores. Además, esta interrogante, que ha planeado durante todo este tiempo, quedó definitivamente despejada en enero, en un congreso extraordinario que ganaron con holgura los partidarios de concurrir a las urnas en solitario.

La paradoja es que esta resolución, que se aplicó en las municipales y forales de mayo, pasado dio como resultado una sustancial pérdida de votos y poder político en Vizcaya y Alava, donde es mayoritario el sector oficial, partidario de distanciarse del PNV. Por el contrario, en Guipúzcoa los escándalos de corrupción salpicaron a un PNV a la baja y dieron unos buenos resultados al sector de EA defensor de la coalición, que ha obtenido luego una mayor cuota de poder en la Diputación.

De este modo, debilitados unos y legitimados los otros, la partida ha quedado en tablas. Y todo parece indicar que en la formación que preside Begoña Errazti no hay intención de mantener las espadas en alto, sino más bien de rebajar las tensiones internas que han generado todas estas contradicciones expuestas a la vista pública.

La cita congresual de EA es el 15 de diciembre. Dos semanas antes el PNV habrá elegido por consenso al sustituto de Josu Jon Imaz, pese a las disensiones internas sobre el rumbo político del partido. EA, por tanto, tiene también que responder al desafío de poder mostrar una candidatura integradora para su próxima ejecutiva, que garantice una representación y un funcionamiento más acorde con la realidad interna. Con este objetivo se han producido contactos incipientes entre los dos sectores, una línea de trabajo que, aunque oficiosa por ahora, se mantendrá hasta el congreso.

En realidad, ya asoman los primeros síntomas de que el consenso se puede alcanzar. Para empezar, EA ha solventado la cuestión más conflictiva y que ha sido causa de su división: en enero se decidió descartar la alianza estratégica con el PNV y la ponencia política no va a tocar el asunto. Otro tema de calado que habría levantado ampollas entre los dos sectores sería una ponencia de estatutos que modificara el actual reglamento de funcionamiento interno. Y la ejecutiva ha decidido no presentarla. Evita así una discusión envenenada sobre las cuotas de representación y poder interno, en un momento políticamente delicado.

El debate del futuro congreso se limitará a discutir cómo se plasman en la ponencia política las diferencias, que las hay entre ambos sectores, sobre el alcance soberanista del proyecto de EA. Recién distribuida entre las bases, se ha abierto esta misma semana el plazo de discusión y presentación de enmiendas, pero en ningún caso se prevé una división enconada. La cuestión clave será, por tanto, la elección de las personas que deben interpretar y aplicar la doctrina política que apruebe el congreso.

Liderazgo cuestionado

La continuidad o no de Begoña Errazti como presidenta y su sucesión son las principales interrogantes del congreso que celebrará EA el próximo mes de diciembre. La dirigente fue desautorizada por su ejecutiva al postular el verano de 2006 ir en coalición con el PNV a las elecciones locales, y aunque ese traspiés, que no le pasó factura entonces, sí debilitó su posición en un partido ya de por sí dividido. Aunque no hay nada decidido, el rumor sobre la posibilidad de que no se presente a la reelección está extendido en EA, y también el nombre de su posible sucesor, Joseba Azkarraga.

El liderazgo de Errazti, que ha dirigido con mano de hierro la formación, quedó tocado entonces y, aunque aún no ha comunicado su voluntad, su posible marcha podría coincidir con la elección de una ejecutiva de consenso. Una foto en la que están representados los dos sectores, el oficial que tiene el poder interno, y el crítico, que encabeza Iñaki Galdos en Guipúzcoa y puede exhibir los mejores resultados electorales y un mayor poder institucional.

Quien sí ha anunciado su decisión de no volver a presentarse en marzo como candidata a diputada es Begoña Lasagabaster. La que ha sido única representante de EA en el Congreso durante doce años, fue despedida con una fuerte ovación la pasada semana en la asamblea nacional del partido.

El poder de EA

- Tres consejeros en el Gobierno vasco: los titulares de Justicia, Educación y Medio Ambiente.

- Siete parlamentarios en la Cámara de Vitoria. Cuatro parlamentarios navarros integrados dentro del grupo de Nafarroa Bai.

- 10 representantes en las Juntas Generales (siete en Guipúzcoa, dos en Álava y uno en Vizcaya).

- Seis diputados forales (cuatro en Guipúzcoa y dos en Álava).

- Una diputada en el Congreso.

- Un senador.

- Un eurodiputado.

- Concejales: 254 (215 en Euskadi y 39 en Navarra).

- Alcaldes: 17 (14 en Euskadi -tres en Álava, cinco en Vizcaya y seis en Guipúzcoa- y tres en Navarra).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de noviembre de 2007

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