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Reportaje:Liga de Campeones

El Arsenal de Cesc

El medio, más adelantado, bate su récord goleador en el equipo inglés

Deslumbrante en la Premier League y feroz en la Liga de Campeones, el Arsenal es la nota fresca de la temporada. Destila un fútbol de toque, de salón, y enfoca la portería rival con pasmosa facilidad: es el segundo equipo más realizador de las consideradas grandes Ligas -marca 2,3 tantos por partido por los 2,7 del Bayern Múnich y los 2,18 del Lyon-.

Como director de orquesta aparece Cesc Fábregas, líder de un grupo de jóvenes con talento. "Tiene todo para ser uno de los más grandes", le reconoce Arsène Wenger, el técnico de los gunners.

El Arsenal destrozó el martes pasado al Slavia de Praga con una goleada por 7-0, la mayor desde que se instauró el formato actual de la Champions, junto a la victoria por el mismo resultado obtenida por el Juventus frente al Olympiakos en 2003. Y lo hizo con unos goleadores jovencísimos. Cesc, de 20 años de edad, marcó dos tantos. Otro fue de Bendtner, de 19. Y otro de Walcott, de 18. Avergonzados, los jugadores del Slavia pidieron perdón sobre el césped a sus seguidores.

Cesc se halla en estado de gracia. No sólo fue escogido como el mejor jugador de septiembre del Arsenal -el 50% de los socios le votaron a él y el 24% a Adebayor-, sino que marca goles como churros. En Europa ha visto portería en cuatro de los cinco partidos que ha disputado -el Arsenal jugó la previa- y en la Premier ha anotado otros cuatro en nueve. Su mejor registro desde que debutara en agosto de 2004 en Goodison Park.

"Antes era muy bueno. Pero este año ha crecido y se ha convertido en una referencia mundial", le define Adebayor. "Es la referencia del equipo porque todo lo hace fácil y bien", agrega Hleb. "Es muy inteligente", apostilla el francés Wenger.

Cesc ha adelantado unos metros su posición. Los rivales lo notan. "Cesc encarna el estilo del fútbol español. Ahora, con los metros que ha ganado, también tiene los mejores rasgos ingleses", conviene Benny McCarthy, delantero del Blackburn.

"No me veo como un jugador limitado a funciones defensivas", responde Cesc, que llegó a Londres con 15 años y residió en la casa de una familia para aprender inglés. Ahora está cursando un postgrado para matricularse en la universidad y es el capataz del Arsenal.

"Con lo joven que es, ya manda en el vestuario", insiste Gerard Piqué, del Manchester. Y su compañero Tévez añade: "Antes manejaba el ritmo del partido. Ahora es muy peligroso con las llegadas desde atrás".

Todo el equipo funciona como un reloj. "El Arsenal es el que mejor fútbol de la Premier juega y el menos inglés", matiza McCarthy. "Quizá la marcha de Henry ha dado más libertad y desparpajo a los jóvenes", apunta Piqué. "Hemos madurado desde que se marchó Henry", dice Cesc. Adebayor y Walcott son la referencia en el ataque.

Aunque no todo es perfecto: el portero Lehmann está de uñas con Wenger, quien le ha quitado la titularidad en beneficio de Almunia. "En nuestra profesión existe la competencia dentro del equipo.

Nunca he faltado el respeto a ningún jugador en mi carrera y Lehmann debe comprender que juegue algún compañero", zanjó Wenger, quien tampoco quiere soliviantar la euforia: "¿Que este equipo se parece al Arsenal invencible [el de Henry, Pirès y compañía]? Es pronto para saberlo, pero veremos en las próximas semanas".

El Arsenal se mide al Liverpool y el Manchester United en sus siguientes compromisos ligueros y debe jugar ocho de los diez próximos encuentros fuera de su estadio. Cesc tiene la palabra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de octubre de 2007