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De la Vega encabezará la lista de la "ilusión" frente al "victimismo"

La vicepresidenta anima al PSPV al anunciar que irá por Valencia

Abrazos, sonrisas, saludos... los socialistas valencianos iban formando corrillos a la espera de que llegara María Teresa Fernández de la Vega. La procesión iba por dentro. La vicepresidenta del Gobierno les dio lo que ansiaban: ánimos. Anunció formalmente que será "un honor" encabezar la lista por Valencia en las próximas elecciones generales de marzo. El largo millar de socialistas citados en el Palau de Congresos de Valencia estalló en una prolongada ovación que parecía buscar la conjura de los malos momentos. Entre el público, no se hallaba el ex secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, que dimitió el pasado jueves por el escándalo de la reforma de su casa adelantada por una constructora. Sí los miembros de la gestora del PSPV, la mayor parte de la ejecutiva de Pla y los que aspiran a sucederle, Jorge Alarte, Jordi Sevilla y Ximo Puig.

Joan Ignasi Pla fue la ausencia más destacada, aunque fue citado

De la Vega apeló a su origen valenciano: "Cuanto más tiempo pasa, más cerca te sientes de tu tierra, del lugar donde naciste". Parafraseó el poema de Ausiàs March Veles e vents, dijo unas palabras en valenciano y aseguró que era un día muy especial, que las emociones de "tan intensas" no le "cabían en el alma".

Con una cazadora ceñida del mismo color anaranjado que la enorme zeta del estrado, de la Vega levantó los aplausos continuos de sus correligionarios, criticando el victimismo de la Generalitat y enfrentando el "gesto siempre hosco y enfadado" y la "cara de perro" del PP a la "serenidad, ilusión y confianza" de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha situado a España "en la vanguardia". Añadió que "el discurso del victimismo" de la Generalitat ya no "cuela", cuando la Comunidad Valenciana es la primera beneficiaria de los presupuestos generales del próximo año.

De la Vega recordó "el ejemplo de responsabilidad" de la dimisión de Pla, a quien también mandó saludos Inmaculada Rodríguez-Piñero, miembro de la ejecutiva del PSOE. Joan Lerma, presidente de la gestora, alertó de la escasa o nula inversión en economía del conocimiento del Consell.

"La crisis puede actuar como catalizador"

María Teresa Fernández de la Vega explicó durante su visita a Valencia, fuera del acto de partido, que la aceptación de su candidatura "en circunstancias difíciles" supone un reto, porque "la crisis puede actuar como catalizador para mejorar la actual situación". Hecha de la necesidad virtud, la vicepresidenta se fija como objetivo mejorar los resultados del PSOE en 2004, movilizando a los abstencionistas con una campaña que, anunció, no será de confrontación.

La vicepresidenta valora algunas actuaciones del Consell, pero critica el permanente victimismo del Consell de Francisco Camps. "Lo último que esperan los ciudadanos es que nos peleemos las administraciones cuando se trata de solucionar problemas". "Los gobiernos estamos para ser leales y cooperar. Nunca vendré a Valencia para pelearme". En esta línea afirmó que "los discursos reivindicativos son sentimentales, rápidos y fáciles".

En el acto del PSPV, la vicepresidenta exhibió el notable carisma que reflejan las encuestas. "Sobre todo soy simpatizante de María Teresa", decía la setabense María, que sin saberlo, se abonaba a la tesis de su admirada: "A lo mejor, se aprovecha la ocasión para dar ejemplo y salir con más fuerza". Las alusiones al dimitido Joan Ignasi Pla fueron recibidas con aplausos (aunque no de todos). "No es lo mismo el ambiente del partido en lo nacional que el de Valencia. Se decía que Pla había pacificado el partido, pero se ha demostrado que sigue habiendo familias", apuntaba Miquel de Valencia. "Hemos pasado una mala película y ahora es otro punto de partida", vaticinaba un militante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de octubre de 2007

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