Cartas al director
i

Los no fumadores seguimos quemados

A los Gobiernos se les debería medir no por sus promesas electorales sino por el cumplimiento de las mismas en forma de leyes, y, quizá más importante, por el cumplimiento de las leyes promulgadas. Después del gran debate social que produjo la ley antitabaco, la ley de "consenso" que pretendía aunar los derechos de los fumadores, no fumadores y hosteleros, ha fracasado estrepitosamente por mucho que diga el Ministerio de Sanidad.

En vez de coger el toro por los cuernos y prohibir el consumo de tabaco en todos los lugares públicos, como en Italia, Irlanda, Escocia e Inglaterra, el Gobierno prefirió dejar el papel de malo a los hosteleros, que se vieron obligados a quedar mal con sus clientes fumadores o con los no fumadores, o a hacer costosas y a veces imposibles reformas en sus locales.

¿El resultado? "Los fumadores españoles figuran entre los europeos que menos respetan a las personas no fumadoras", según el Eurobarómetro. Es casi imposible encontrar un bar en España donde no se fume, y en los restaurantes y locales de ocio se incumple la ley continuamente. Viajo por España con frecuencia, y me pregunto cómo es posible que las asociaciones de consumidores no hayan denunciado, por ejemplo, a las autoridades de Madrid por reducir la "Esperanza" de vida de los usuarios de lugares públicos, ya que es en esta comunidad donde más se incumple la ley.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 14 de octubre de 2007.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50