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Las empresas urbanizadoras confían en tener listo el circuito urbano en junio

Las obras de acondicionamiento del sector del Grau, que acogerá la F-1, comenzaron ayer

Los trabajos para acondicionar los terrenos pertenecientes al denominado PAI del Grau arrancaron ayer en las inmediaciones del Puerto de Valencia. Las obras, que conectarán la ciudad con el Puerto a través de las avenidas de Francia y Alameda, podrían estar terminadas "a principios del mes de junio", según las previsiones de las empresas constructoras. Deberán trabajar deprisa para que el próximo 24 de agosto de 2008 el circuito urbano de Valencia pueda acoger por primera vez el Gran Premio de Europa, que se celebrará en la ciudad del Túria, al menos, hasta 2014.

Los vecinos de la zona acusan a Camps de ignorar las necesidades del barrio

Las obras conectarán Valencia con el Puerto a través de las avenidas de Francia y Alameda

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, no vaciló. Frente a una nube de fotógrafos y ante decenas de invitados -entre cargos públicos, políticos, empresarios y representantes del deporte-, la primera edil tomó posición en la pole que habían preparado para escenificar que el circuito urbano comenzaba a tomar forma. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, le rió la ocurrencia, pero se ciñó al guión: ambos debían terminar de pintar un par de cuadros blancos de una simbólica parrilla de salida.

De este modo, dieron por inauguradas las obras de adecuación PAI, terrenos en los que se encuentran la estación ferroviaria del Grau y las instalaciones de la Compañía Logística de Hidrocarburos, en su etapa final de descontaminación. El presupuesto de adjudicación está cifrado en 41,2 millones de euros. A pesar de todo, las autoridades valencianas no se cansan en asegurar que el trazado que dará la bienvenida a la Fórmula 1 en Valencia tendrá coste cero -prevén financiarlo a posteriori por el desarrollo del PAI del Grau y la explotación de la Marina-.

La primera fase de las obras -adjudicada a la UTE integrada por FCC-Pavasal-Becsa- urbanizará los primeros viales del sector: la prolongación de la avenida de Francia hasta la calle Ingeniero Manuel Soto, la glorieta de conexión con el futuro puente hacia la urbanización de las Moreras, la prolongación de la Alameda hasta esa misma glorieta y la nueva calle Espolón de Cantarranas hasta el puente de Astilleros. Además, se construirá una pasarela peatonal y ciclista de 85 metros de longitud que conecte el PAI con las Moreras.

La segunda fase -a cargo de la UTE OHL-Ecisa-Luján- adecuará la Marina Real Juan Carlos I a las necesidades del circuito y sin olvidar que deben celebrarse actos de la 33ª America's Cup. Asimismo, la Autoridad Portuaria ejecutará en paralelo las obras de transformación y traslado del actual puente levadizo ferroviario en un puente giratorio para tráfico rodado sobre el nuevo acceso a la dársena. Éste aspira a ser uno de los elementos más singulares -y posiblemente más peligrosos- del futuro circuito.

La premura deberá imperar en los trabajos de adecuación de la zona para que, mínimo, esté todo a punto un mes antes de la celebración de la carrera. Si bien, las empresas implicadas en su urbanización son optimistas y creen que puede estar todo terminado "a finales de mayo o principios de junio", según explicó Jorge Martínez Aspar, responsable de Valmor Sport -la empresa encargada de la gestión del circuito y del G.P. de Europa-. Fernando Roig, que preside esta sociedad, y José Luis Olivas, el tercer integrante de la misma, también estaban presentes. Camps y Barberá les agradecieron su apuesta, indispensable para llevar a cabo este proyecto tan deseado por el PP valenciano, volcado en la celebración de grandes eventos deportivos. La alcaldesa recordó que así se logra el objetivo de "abrir Valencia al mar".

Camps, además, agradeció la "comprensión" de los vecinos por no haber planteado "ningún problema", dijo. Quizá el presidente viva al margen de las quejas vecinales. La Comisión Pel litoral que volem, de la Federación Valenciana de Asociaciones de Vecinos, lamentó que la Administración les ignore; criticó que se invierta dinero público en un negocio privado, y citó las necesidades de uno de los barrios más humildes de la ciudad: nuevos centros de salud y colegios, más y mejor vivenda de promoción pública, enterramiento de las vías de Renfe o rehabilitación del Cabanyal. La Copa del América ya ha pasado por la zona, que apenas ha sufrido cambios. El más evidente: el precio de la vivienda se ha disparado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de octubre de 2007