La sabiduría popular dice de un suelo que está limpio que en él se puede comer sopa. No es el caso de la plaza de Catalunya de Barcelona. Y no tanto por sucio como por agrietado. El caldo acabaría en el subsuelo. Véase arriba el tamaño de las roturas, comparado con una paloma, dueña del espacio; abajo, una visión general de la situación.TEJEDERAS