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Reportaje:ANIVERSARIO TAURINO

Manolete, el mito sigue vivo

Linares revive con un homenaje la muerte del torero hace 60 años

Hoy se cumplen 60 años desde que un toro llamado Islero se cruzara en la vida del torero más grande de toda la historia, el cordobés Manuel Rodríguez Sánchez, universalmente conocido como Manolete. Ocurrió en la plaza de toros de Santa Margarita de Linares (Jaén), cuando el diestro había colocado una buena estocada a un miura negro y de buen trapío y se disponía, una vez más, a salir por la puerta grande tras una faena de ensueño.

Manolete murió en el hospital linarense en la madrugada del 29 de agosto de 1947. Desde entonces, la feria de San Agustín tiene cada año un ineludible aroma taurino. En esta edición de especial simbolismo se agrega el atractivo especial de José Tomás, el diestro que mayores pasiones levanta y conocido admirador del arte manoletista, que rendirá tributo a su ídolo en el mismo coso linarense.

"Todas las mentiras que se inventaron sobre Manolete nadie se las traga", ha dicho el diestro de Galapagar

Manolete murió, pero rápidamente nació el mito y la leyenda. Y es que el torero, hijo de un famoso diestro de su mismo nombre, fue todo un símbolo para una época y una sociedad de posguerra tan necesitada de crear mitos que le devolvieran la ilusión. "Manolete fue un hombre débil que murió a los 30 años, cuando deseaba retirarse del toreo y ya había apurado la vida hasta la extenuación. Creador en plena posguerra de un estilo que aún perdura, el diestro de la larga figura y los ojos tristes transformó la lidia en un arte", señala el escritor Juan Soto Viñolo en su libro Manolete, la vida y los amores de un torero de leyenda (La Esfera de los Libros), que será presentado el viernes en Linares.

Juan Soto descubre en el libro hechos hasta ahora nunca relatados, tanto del diestro como de Lupe Sino, la bella artista mexicana con la que mantuvo una apasionada relación. También ahonda en las raíces familiares del torero, su infancia y juventud en el Madrid de la II República y de la Guerra Civil, su lucha para sobrevivir y ayudar a su gente. "Aunque se le llegó a llamar el torero del régimen, en México se reunió con exiliados republicanos", señala Soto.

Aquella tarde del 28 de agosto de 1947, Manolete hizo el paseíllo en Linares junto a Gitanillo de Triana -testigo de su alternativa el 2 de julio de 1939- y Luis Miguel Dominguín. Como todas las grandes figuras, el diestro cordobés levantaba pasiones, pero al mismo tiempo tenía un buen ejército de detractores que lo acusaban de no arrimarse suficiente a los toros. Se cuenta incluso que el toro que lo mató, Islero, le había tocado en el sorteo de la mañana a Gitanillo de Triana, pero Manolete se lo cambió: "Anda, torea tú el mío, que si me sale a mí uno tan pequeño, tal como está el público conmigo, me van a gritar", se comenta que le dijo a Gitanillo. "Actuaba con la misma honestidad y la misma entrega en la plaza de Las Ventas que en cualquier pueblucho", sostiene Juan Soto.

También José Tomás defendió a su maestro durante la presentación en Madrid del libro Lupe y el sino de Manolete (Espasa), de Carmen Esteban. "Todas las mentiras que se inventaron sobre Manolete parecen mentiras y nadie se las traga", señaló el diestro de Galapagar.

La feria taurina de Linares se inicia hoy martes con Enrique Ponce, El Fandi y Alejandro Talavante, con toros de Victoriano del Río; mañana miércoles, Finito de Córdoba y el linarense Curro Díaz acompañarán a José Tomás, con toros de Núñez del Cuvillo; y el jueves, con reses de Juan Pedro Domecq, harán el paseíllo El Cid, José María Manzanares y Cayetano Rivera Ordóñez. Para el viernes queda el festejo de rejones, con Fermín Bohórquez, Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de agosto de 2007