Reportaje:

"Os vamos a cortar el cuello"

Unos 20 cabezas rapadas entran en Alcalá a la caseta del PCE y pegan a un menor

El embate neonazi repite en las fiestas de Alcalá de Henares. El pasado sábado, V. G. L., de 17 años y miembro de Unión de Juventudes Comunistas de Madrid, fue golpeado en la mandíbula por un cabeza rapada en la caseta del Partido Comunista en el recinto ferial de Alcalá. La policía estaba delante.

"Llevaban rondando por aquí desde las doce de la noche, en grupos pequeños, de tres o cuatro, que salían de la caseta de Falange", cuenta Juan, testigo de la agresión y que se autodenomina "camarada" del herido. "Sobre las cuatro de la mañana llegó un grupo de skinheads, podrían ser cerca de 20, y empezaron a provocarnos y a insultarnos".

Los brazos de los cabezas rapadas estaban alzados mientras proferían insultos y gritaban heil (el saludo nazi), prosigue. Quienes cenaban junto a la barra del PCE se marcharon ante la inminencia del conflicto. Los gritos se repetían: "Os vamos a matar". "Os vamos a cortar el cuello, rojos de mierda".

"Nos amenazan y nos escupen en la cara. No puedes hacer nada", afirma Curro
"Me preguntó si era nazi y le dije que no. Entonces me golpeó", recuerda la víctima

Los simpatizantes del PCE se situaron frente a la barra en formación, pero no cedieron a las provocaciones. Un cabeza rapada se acercó al menor. "Me preguntó si era nazi, y yo le dije que no. Entonces me golpeó en la mandíbula, pero mis compañeros le cerraron y fuimos a denunciarlo a la policía, que estaba en la caseta", declara el joven, que aún no puede masticar bien.

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La Unión de Juventudes Comunistas denunció ayer en un comunicado que ésta es la tercera agresión fascista que se han producido en las fiestas de Alcalá este año. No es nuevo.

El ex secretario general del Partido Comunista de Alcalá, Santiago Vilar, resultó herido durante una reyerta similar en 2006. Otro simpatizante sufrió ese año quemaduras cuando los skins le empujaron a la plancha de cocina de la caseta del PCE. La agresión fue denunciada y el juicio ha quedado visto para sentencia. "Esto se produce un año tras otro, esta gentuza viene de la caseta de Falange, y nos ronda, nos cuentan, vigilan y amenazan", declaró Vilar.

Cada día se repite la forma de actuar: grupos de entre tres y siete skins se acercan a la barra del PCE, saludan con el brazo alzado y vigilan y amenazan a los comunistas. La mayoría de los agresores que entraron en la caseta del PCE el pasado sábado no eran de Alcalá, según los testigos. "Eran de pueblos del Corredor del Henares", afirma Santiago Vilar. "Y algunos de Guadalajara. Tras lo que pasó el pasado año, se han organizado y vienen más a Alcalá". A lo que agrega: "Es increíble que en un país democrático tengamos que ir con miedo por la calle".

El sábado, tras el conflicto, varios grupos de jóvenes tuvieron que salir de la peña del PCE escoltados por la Policía Nacional para evitar más incidentes.

Pero las amenazas y provocaciones se repiten también por el resto de calles del recinto ferial. "No podemos ir solos al baño", cuenta Curro, un trabajador de la caseta. "Tenemos que ir en grupo. Nos amenazan y nos escupen en la cara. Te quitan la dignidad y no puedes hacer nada porque tienes miedo".

Juventudes Comunistas acusa de complicidad a la Policía Local, que no efectuó ninguna detención durante el enfrentamiento. Responsabiliza de la inseguridad al alcalde del municipio, Bartolomé González (PP), y a la presidenta regional, Esperanza Aguirre. Según la organización, ambos "actúan con total desidia e indiferencia" ante las agresiones fascistas, tanto en Alcalá como en el resto de la región.

Y viene de lejos. En las fiestas del año pasado, dos chicas jóvenes entraron el coche hasta la caseta del PCE para montar guardia a resguardo. "Llegó un grupo de skins, y empezaron las amenazas", relata David Cobo García, responsable de los Movimientos Sociales del PCE en Alcalá de Henares. "Las chicas tuvieron que encerrarse en el coche. Al otro lado de los cristales, los skins balanceaban el coche a empujones, mientras amenazaban con pegarlas y violarlas".

Curro también está amenazado y el pasado invierno fue agredido a palos en Alcalá por un grupo de jóvenes de estética skin. "Pasan por aquí, nos amenazan y nos hacen fotos con los móviles", añade. "Después, las cuelgan en Internet. Por ejemplo, en YouTube. Hay cientos de imágenes. Una búsqueda y salen fotos mías y de mis amigos", asegura. "También están de muchos de los guarros de Alcalá como nos llaman. Se comunican entre ellos, nos conocen, y si nos pillan solos, nos curten", recuerda. Como al menor agredido, el miedo le ha arruinado la fiesta.

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