Reportaje:

Koikili, el defensa más luchador

El nuevo lateral del Athletic fue subcampeón español de lucha grecorromana antes de jugar al fútbol y fajarse en las categorías menores

La última sensación del Athletic se llama Koikili Lertxundi (Otxandiano, 1980). Las circunstancias le han llevado a ello. A sus 26 años, tras zurrarse en la Segunda División B y en Tercera, el Athletic, que lo fichó para el segundo equipo, le ha dado ficha y dorsal del primero. Un ejemplo de superación en un club que tradicionalmente despreciaba a los futbolistas que superaban la mayoría de edad. Además, se llama Koikili, un nombre muy poco habitual en el País Vasco, y que es la traducción sabiniana de Cecilio. Sabino Arana lo incluyó en 1898 en su santoral vasco, derivándolo de la pronunciación del latín clásico. Se conocen muy pocas aplicaciones (más en femenino que en masculino).

"Es un futbolista políticamente incorrecto", afirma Carlos Pouso, que le entrenó en el Sestao

Koikili, además, es pequeño (1,68 metros), pero recio. "Es un futbolista políticamente incorrecto", afirma Carlos Pouso, que lo tuvo a sus ordenes en el Sestao. Tan incorrecto que se inició en la lucha grecorromana, donde consiguió dos subcampeonatos en categoría infantil. La cosa venía de familia: uno de sus hermanos participó en la lucha sambo (la primera que tuvo federación vasca independiente de la española). Y políticamente incorrecto, porque tampoco tiene representante, a pesar de haber transitado por seis equipos. Está por ver si la transición a la profesionalidad cambia las circunstancias.

A Joaquín Caparrós le ha convencido plenamente. El Athletic tanteó a Del Horno, a Garrido (que se fue el Manchester City) y a Morgado (Alavés). "Quizás la solución la teníamos en casa", reconoció el técnico. Era Koikili, Koi en el Sestao. "Ahora no sé que nombre me pondrán en la camiseta", dice el futbolista, que vio cómo el club le hacía el lunes ficha del primer equipo y le otorgaba el dorsal 25. A Caparrós le ha convencido su agresividad, su agilidad y su buen golpeo del balón, propio de un zurdo nato. Para no defraudarle, el sábado se fajó con la Fiorentina en el partido de presentación en San Mamés. "Me dijo que sobre todo defendiera, y ayudara en el resto", afirmó el futbolista tras su debut en la Catedral, donde puso los cimientos de su nueva situación. No le defraudó, desde luego: logró la expulsión de dos jugadores italianos que se enredaron con él en un par de jugadas, algo bastante meritorio para un debutante frente a futbolistas expertos.

Las carencias rojiblancas en esa zona del campo le han abierto unas puertas que no esperaba. Esperaba fajarse en el Bilbao Athletic y aprovechar alguna convocatoria ocasional. La idea del Athletic era forjar un segundo equipo de madurez para buscar el ascenso. Caparrós ha preferido no esperar y le ha dado la alternativa. En cierto modo estaba obligado a ello porque por su edad (mayor de 25 años) no puede alternar en el primer y el segundo equipo. O jugaba en el Athletic o en el Bilbao Athletic y Caparrós ha decidido otorgarle la confianza. Será su primera gran apuesta, o al menos la más novedosa.

"Es un hombre que sabe hacer grupo en el vestuario, un jatorra [divertido, en euskera], con capacidad de liderazgo", recuerda su ex entrenador, Carlos Pouso, que sin embargo prefiere atribuir el mérito a los que cultivaron antes al futbolista, en especial en el Gernika (2ª B). No en vano Koikili había transitado por Aurrera Vitoria, Osasuna B, Gernika, Beasain y Sestao. Todo un periplo del fútbol de bronce con esperanza de futuro. En todos los clubes destacaba por lo mismo: un carácter

aguerrido, un espíritu correoso, "una buena zurda y un magnífico golpeo del balón, incluso en los golpes francos", afirmó Kike Liñero que lo fichó para el Bilbao Athletic, donde ni siquiera ha llegado a jugar.

En el año de los fichajes, Koikili es la sensación. La novedad. San Mamés se volcó con él en su presentación. Era el foco de todas las miradas y la Catedral apreció especialmente su coraje y su actitud, muy del estilo Caparrós. El examen acaba de comenzar y hay quien piensa que aún sólo ha librado su primer combate, si acaso su primer entrenamiento.

Koikili, junto a Zubiaurre en un entrenamiento del Athletic.
Koikili, junto a Zubiaurre en un entrenamiento del Athletic.DIARIO AS

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