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Un estudio de la UPV avanza en el almacenamiento del hidrógeno como combustible

Las dificultades para almacenar el hidrógeno son la principal causa por la que este elemento todavía no se ha consolidado como una alternativa real a los combustibles fósiles. Un equipo internacional coordinado por Javier Bermejo, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) adscrito a la Universidad del País Vasco (UPV), ha probado la eficacia de los "nanocuernos" de carbono (estructuras microscópicas compuestas de agregados nanotubulares) como almacenadores de hidrógeno. Los pormenores de la investigación, difundidos ayer por la UPV, se publicaron el pasado mes de junio en la prestigiosa revista Physical Review Letters.

El hidrógeno se presenta como una prometedora alternativa al petróleo porque su uso en coches no genera gases de efecto invernadero sino vapor de agua. Aunque existen prototipos de vehículos propulsados por hidrógeno desde 1966, su desarrollo se está frenando debido al alto coste que exige fabricar contenedores seguros en los que almacenarlo en la fase de gas y en la de líquido. El reto es buscar absorbentes a los que se fije el hidrógeno sin reaccionar químicamente y que permitan almacenar unos seis kilos en un tiempo de repostaje de unos tres minutos.

El estudio coordinado por Bermejo ha analizado las posibilidades como absorbente de los nanocuernos, una estructura carbonosa con forma de dalia, observada por primera vez en 1999, compuesta de agregados nanotubulares con aspecto de cuerno cerrado en un extremo y de un tamaño de 0,1 micrometros. La elevada superficie específica que presenta le permite absorber una importante cantidad de gas. El estudio ha concluido que el hidrógeno se une al nanocuerno con mayor firmeza que otras nanoestructuras, y al mismo tiempo puede ser liberado para su uso de manera controlada. Además, esa unión es estable a una temperatura de hasta al menos unos 80º kelvin (-193,15ºC), propiedad que permitirá desarrollar nuevas aplicaciones prácticas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de julio de 2007