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Conde-Pumpido asegura que la portada constituía delito y la retirada de la revista restaura la legalidad

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, aseguró ayer que la Fiscalía estimó que el dibujo y las expresiones de la portada de la revista El Jueves, en la que aparecía una caricatura de los príncipes manteniendo relaciones sexuales, eran "innecesarias" por su grosería para el mensaje que se quería, "e incurrían manifiestamente en hecho delictivo".

Según Conde-Pumpido, desde la Fiscalía se planteó el asunto al órgano judicial español y el juez estimó que era delictivo. Además, el fiscal general consideró que el secuestro de la publicación ordenado por el juez Del Olmo ha servido para "restaurar el orden jurídico perturbado", a su juicio, por la publicación de la viñeta, informa Efe. "Esta medida cumplió su finalidad de poner de relieve que si la portada es delictiva debe ser retirada", afirmó.

Para el fiscal general, la libertad de expresión en España vive un "buen momento" porque, en general, está "bien utilizada y reconocida". Conde Pumpido recordó que son "absolutamente excepcionales" los casos en los que la Justicia debe intervenir para "limitar algún exceso". "Y esos límites están en el Código Penal, que debe ser interpretado por jueces independientes", dijo.

Según el máximo representante de la fiscalía, cuando se produce un "abuso manifiesto", la legislación se aplica "a todos por igual", y explicó que el Código Penal, en su artículo 491, "obliga a todos" cuando dice que es "delictivo usar la imagen del heredero de la Corona de forma injuriosa". "Cualquier observador imparcial verá que la portada es infamante e injuriante y los afectados tienen el derecho fundamental al respeto de su dignidad y honor", concluyó el fiscal, que destacó el hecho de que la decisión judicial adoptada ha sido tomada con "absoluta independencia".

Por su parte, el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, recordó que el Gobierno tiene por norma "no opinar" sobre resoluciones judiciales. "Y no lo haremos ahora", dijo. El ministro manifestó su "respeto absoluto" por la decisión, "que empieza por el Gobierno y debe continuar por toda la sociedad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de julio de 2007