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El déficit exterior se agranda pese al aumento de las exportaciones

La brecha entre lo que España recibe del extranjero y lo que envía es cada vez más pronunciada. El déficit exterior se agrandó un 16,3% en los cuatro primeros meses del año, pese a que las ventas a otros países avanzaron más rápidamente que las compras (7,6% frente a 6,9%). El déficit entre importaciones y exportaciones y los mayores pagos de rentas (principalmente, dividendos e intereses abonados a personas o empresas extranjeras) explican el empeoramiento de la balanza de pagos, publicada ayer por el Banco de España.

El desequilibrio asciende en total a 34.338,5 millones de euros. Aunque sigue creciendo, lo hace a un ritmo más atemperado que el del año pasado. El motivo es la recuperación de las exportaciones, al calor de la buena salud de la zona euro -principal cliente de España-, y una mejora de las cifras del turismo. En los últimos ejercicios, los ingresos de este sector, que aporta el 11% del producto interior bruto (PIB), se habían estancado, al tiempo que aumentaba el gasto de los españoles en el extranjero. El resultado era que esa rúbrica, la única con superávit de la balanza de pagos, perdía lustre.

Convencido de que estaba infraestimando el gasto de los turistas, el Banco de España revisó al alza las cifras del turismo a principios de año. El resultado es que el excedente turístico ha mejorado algo, hasta situarse en 6.398 millones de euros.

Al deterioro de la balanza ha contribuido también el aumento de las transferencias al exterior. Dos elementos lo explican: las remesas de los inmigrantes, que han crecido un 38%, y los mayores pagos de España a la Unión Europea fruto del aumento del PIB.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 2007