Reportaje:TODO SOBRE LAS DROGAS

La cocaína llega de África

Los 'narcos' utilizan almacenes en 10 países africanos para la droga que meten en Europa

El bimotor, pilotado por dos alemanes, cargó 106 kilos de cocaína en un aeródromo clandestino situado entre la frontera de Senegal y Guinea-Bissau. Tras una escala técnica en Las Palmas aterrizó en el aeródromo de Fuentemilanos (Segovia), usado normalmente por practicantes de vuelo sin motor. Este minúsculo aeropuerto cierra por la noche y tiene mucho menos control que los grandes aeropuertos. La estratagema era perfecta e inauguraba una nueva ruta aérea para trasladar droga desde depósitos en África hasta Europa.

El avión había hecho un primer vuelo de prueba sin ningún tropiezo. Pero a la segunda ocasión, la Brigada Central de Estupefacientes estaba al loro, apresó a los pilotos y se incautó del alijo, el 1 de diciembre de 2005.

Buena parte del producto ya no llega desde Colombia, sino que entra en España por las nuevas rutas

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"Los traficantes han cambiado sus rutas. La cocaína ya no llega directamente desde Colombia, sino que entra en España a través de África. Nos consta que en al menos 10 países de este continente están instalados los almacenes de la droga". Lo dice un policía de Estupefacientes, quien asegura que este fenómeno es hoy lo más llamativo de su trabajo.

"Los colombianos dominan todo. Antes trabajaban conjuntamente con los clanes gallegos, pero actualmente éstos no son más que meros transportistas. En las redes de tráfico y distribución hay ahora también muchos marroquíes y ciudadanos de los países africanos donde están los almacenes intermedios de la mercancía", prosigue el experto antinarcóticos.

Guinea-Bissau se ha convertido en una zona de tránsito de drogas entre Suramérica y Europa, según ha constatado la Oficina de la ONU contra la Droga y el Crimen Organizado. La escasez de recursos de ese país, que no dispone de policías ni barcos para controlar sus aguas jurisdiccionales, facilita que sea uno de los principales almacenes de la cocaína que posteriormente es introducida en Europa.

Pero no sólo Guinea-Bissau es el almacén de la nieve que se consume en Europa. También cumplen la misma función Togo, Ghana, Costa de Marfil, Guinea-Conakri, Gambia, Senegal, Cabo Verde, Mauritania y Marruecos. Eso explica que el monto de los alijos interceptados en esta región de África occidental se haya multiplicado por seis entre 2000 y 2006.

La Brigada Central de Estupefacientes, apoyada por los GEO, interceptó en aguas próximas a Canarias, en febrero del año pasado, los pesqueros Mars y Bahía Azul, que transportaban más de cinco toneladas de cocaína, lo cual confirmó las sospechas de que los narcos usan el continente africano como base para el tráfico de droga. Esta doble operación policial puso de manifiesto la importancia creciente que está adquiriendo la ruta africana entre las bandas criminales colombianas.

"Los grandes clanes de narcotraficantes utilizan África como base para realizar la travesía transoceánica y fondear sus embarcaciones. Posteriormente guardan la droga en esos países africanos y, con la finalidad de aminorar el riesgo, la mercancía es enviada en partidas más pequeñas hasta España, donde es distribuida tanto en nuestro país como en otros de la Unión Europea", detalla un mando del Cuerpo Nacional de Policía.

Hace cinco meses, la policía española abordó el mercante Oct Challenger, de bandera desconocida, en el mar de Alborán, a unas cinco horas de la costa de Almería. Llevaba ocultos 4.000 kilos de cocaína hacia Croacia tras cargar la mercancía en algún punto del Atlántico, posiblemente próximo a las costas africanas.

"África sufre la ofensiva de los traficantes de cocaína de Occidente (Colombia) y los traficantes de heroína del Este (Afganistán)", señalaba hace tres semanas en Dakar (Senegal) Antonio María Costa, director ejecutivo de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Crimen.

Sin embargo, la presión de la policía, la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera sobre los barcos de la droga obliga a los narcos a inventar otros métodos para burlar los controles. Por ejemplo, transportando la coca por vía aérea.

La Sección de Cocaína de la Brigada Central de Estupefacientes desbarató en diciembre de 2005 una red colombiana instalada en España y Guinea-Bissau que introducía en este país africano grandes cargamentos de cocaína para después reenviarlos a nuestro país. Para ello empleaban reactores camuflados como aerotaxis, que realizaban el trayecto entre los dos continentes.

La policía detectó cómo un avión de la banda cargaba un alijo en un aeródromo clandestino próximo a Guinea-Bissau y, tras hacer una escala técnica en Andalucía, aterrizaba el 1 de diciembre de 2005 en Fuentemilanos (Segovia). Ni los controladores, ni las autoridades de Aviación Civil sospecharon nada.

El avión Cessna, bimotor, cargado con 106 kilos de cocaína, fue intervenido al tomar tierra. Los pilotos fueron sorprendidos cuando iban a sacar la cocaína para entregársela a unos colombianos que esperaban en las proximidades. Era la primera vez que se interceptaba una cantidad tan importante de cocaína en una aeronave de este tipo. Los responsables del envío pretendían trasladar la droga a Madrid en una autocaravana. Fueron detenidos dos alemanes y un suizo, además del coordinador de las operaciones.

Los narcos trasladan la cocaína a Europa usando tres sistemas: pesqueros y grandes portacontenedores; pateras que también transportan hachís, y los aviones privados. El juego continúa.

Avión con el que se abrió una ruta aérea de cocaína entre Guinea-Bissau y Fuentemilanos (Segovia).
Avión con el que se abrió una ruta aérea de cocaína entre Guinea-Bissau y Fuentemilanos (Segovia).

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 14 de julio de 2007.

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