Reportaje:

Desnudos por el arte y la libertad

Un artista consigue que 50 personas se quiten la ropa y se pinten unos a otros en un teatro para una 'performance'

Eran más de 50 los valientes desinhibidos que acudieron anoche a la llamada del pintor José Abajo Izquierdo dispuestas a dejar a un lado la vergüenza y los tabúes para participar en una performance... desnudos y con público. La obra, programada dentro del III Festival Visible y que se repite hoy a las 20.30 en el teatro Pradillo, era un canto a la libertad y a la tolerancia bajo el título Start again. Para cada una de las dos puestas en escena, el artista había pedido 150 voluntarios. Ayer logró una tercera parte.

Con los extras, que tenían que pintarse unos a otros y representar la creación de los continentes para forjar un mundo nuevo, uniéndose por parejas o grupos sin importar el sexo, Abajo Izquierdo pretendía confeccionar un collage de cinco metros "hecho de pinceladas humanas", a los que sumó entrevistas y vídeos proyectados al fondo, tres músicos tocando en directo y un coro.

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Se buscan 300 desnudos

El grupo era paritario y formado por gente de entre 20 y 40 años. Comerciales, profesores de yoga, aspirantes a actores, bailarines e incluso un diplomático belga, unidos por el deseo de vivir una experiencia diferente a cambio de una botella de vino y un DVD de su actuación. También había un importante lobby naturista. Después de la obra, estalló la euforia y muchos seguían embadurnándose de pintura.

A Iván, de 29 años, le gustó la dualidad de ser actores y público y cómo se habían tocado "sin ningún tipo de tensión sexual". A Carmen no le importaba el resultado, sino haber vivido una experiencia "tan intensa". José Luis, un funcionario de 37 años, explicó que había sido, sobre todo, "muy natural" y Marta ni siquiera se ha enterado de que había público. A Olga, una empleada de marketing de 34 años, le resultó "cojonudo", mientras que María, actriz argentina de 30 años, lo disfrutó "como un juego".

Entre el público, Remo, italiano, opinó que era "original y nada escandaloso" y se preguntaba "qué diría el Papa si se representara en Roma". El artista sentenció que había salido "tal y como lo tenía en la cabeza". A las puertas del teatro, una chica decía a otra muy convencida: "Venga, si tú lo haces yo también lo hago".

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Los participantes en la <i>performance </i>brindan al inicio del acto.
Los participantes en la <i>performance </i>brindan al inicio del acto.ULY MARTÍN

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