Reportaje:

Primer salto a la valla dos años después

Un subsahariano consigue burlar la nueva alambrada de seis metros y pasar a Ceuta

Un joven subsahariano ha sido el primer inmigrante que consigue llegar a Ceuta tras saltar la valla fronteriza casi dos años después de que 700 africanos se abalanzaran contra la verja. Hubo decenas de heridos y cinco muertos, pero 216 consiguieron quedarse acogidos en la ciudad autónoma.

Desde aquella fatídica noche del 29 de septiembre de 2005, ningún otro inmigrante lo había conseguido y eso era algo de lo que se han vanagloriado repetidas veces las autoridades ceutíes, hasta que en la madrugada del viernes, la Policía Local localizó a un joven subsahariano, desorientado y que deambulaba sin rumbo por una calle céntrica. El chico, que está acogido desde entonces en el CETI, relató que había saltado a través del perímetro, una afirmación que al principio fue cuestionada por los agentes. Posteriormente comprobaron que en la concertina que corona el vallado se había quedado enredada una chaqueta y que durante la noche en la que entró el joven inmigrante, la fuerza del viento había disparado casi 6.000 veces las alarmas de los ocho kilómetros del perímetro terrestre que separa Ceuta de Marruecos.

Fuentes de la Delegación del Gobierno explicaban ayer que se trata de un asalto aislado y que el hecho de que el joven africano consiguiera burlar todos los dispositivos de seguridad del vallado no implica que existan nuevos asentamientos de inmigrantes en el lado marroquí de la frontera, eliminados por las fuerzas de seguridad del país vecino tras los acontecimientos de septiembre de 2005.

Ya entonces, se presuponía que el perímetro ceutí se había convertido en una fortaleza casi inexpugnable para los inmigrantes. El Ministerio del Interior había gastado al menos 1,5 millones de euros en aumentar la altura de la valla hasta los 6,10 metros.

Fue precisamente el único tramo en el que la verja estaba situada a 3,10 metros por el que consiguieron acceder en masa los inmigrantes en septiembre de 2005. Desde entonces y hasta el viernes, nadie más lo había conseguido.

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