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Reportaje:

Siliken se coloca la primera

La empresa de paneles valenciana construyela primera planta de silicio en España

Siliken, una empresa valenciana con tan sólo siete años de vida, dedicada a la fabricación de paneles solares, construye en Casas Ibáñez, Albacete, la primera planta de España de elaboración de silicio, la materia prima básica para los semiconductores y el montaje de placas fotovoltaicas. El coste de la instalación se eleva a más de cien millones de euros y se financiará con ampliación de capital, aunque su consejero delegado, Carlos Navarro, no descarta salir a Bolsa. La compañía triplica cada año su facturación.

La planta de silicio en Casas Ibáñez, Albacete, producirá entre 1.000 y 1.500 toneladas al año a comienzos de 2008

Las energías renovables están de moda entre los inversores. Los valores del sector que se estrenan en Bolsa (Solaria, Fersa) calientan los índices. Los fabricantes de componentes de aerogeneradores no dan abasto a los pedidos que llegan desde cualquier rincón del mundo. Los instaladores de parques solares acuden a China para conseguir placas ante el fuerte tirón de la energía solar. Hay una sobredemanda de silicio de gran pureza, el que se utiliza como materia prima en aparatos informáticos y para las placas solares.

Isofotón -líder del sector- y la Junta de Andalucía anunciaron la construcción de una planta para la obtención de este producto en Los Barrios, en la bahía de Algeciras. Pero a esta iniciativa, varias veces anunciada, le va a ganar la carrera Siliken, un fabricante valenciano de paneles solares que en tan sólo siete años de existencia facturará en este ejercicio 140 millones de euros, según las previsiones de Carlos Navarro, su consejero delegado.

Hasta ahora sus cálculos se han cumplido. Crearon la empresa en 2001. Al año siguiente fabricaron su primer módulo comercial; en 2004 facturaron cinco millones de euros; en 2005, 15,8, y el año pasado, 52,5. Cada año triplican los ingresos del anterior. Ya es la tercera productora, por detrás de Isofoton y BP solar. Van como un cañón.

Con sólo dos plantas para ensamblar paneles (la matriz ampliada de Rafelbuñol en Valencia y una segunda en Casas Ibáñez, Albacete) los fundadores de Siliken han decidido arriesgarse a levantar la primera planta española de silicio solar, con capacidad para 1.500 toneladas anuales a principios de 2008.

Este paso representa en España el cierre del ciclo de este mineral de uso imprescindible para la fabricación de semiconductores y el aprovechamiento de la energía solar. La compañía Ferroatlántica, propiedad del grupo Villar Mir, es el primer extractor mundial de este mineral, y, aunque posee minas en varios continentes, tiene en otación la de Serrabal, próxima al trayecto del futuro tren de alta velocidad a Galicia, el mayor yacimiento cuarzo de Europa. El vacío entre la materia prima, como la extraída de Serrabal, y el montaje de paneles solares lo cubren media docena de empresas extranjeras muy condicionadas por la evolución del mercado de los semiconductores del que obtienen más margen que de los paneles solares.

Siliken cubrirá ese vacío con una planta que a través de procesos químicos obtiene un silicio con una pureza próxima al cien por cien y apto tanto para semiconductores como para placas solares. "Antes, los solares vivíamos del silicio rechazado por la informática. Ahora estamos creciendo entre un 30% y un 40% anual, frente a un 8% de los semiconductores", asegura Navarro.

Planta en California

La meteórica carrera de la compañía valenciana debe mucho a la solidez de su equipo directivo fundacional. Navarro es ingeniero electrónico y su hermano Gonzalo y Alfredo Puche ingenieros industriales, fajados en los procesos de producción de la Ford o Autolib, líder mundial de componentes para el automóvil.

Ese conocimiento tecnológico les ha permitido diseñar una maquinaria de producción propia y adelantar los plazos de entrega a sus clientes, con los que mantienen lazos estrechos. Algunos de ellos han acabado como accionistas de la compañía.

El hecho de que su cuarto socio fundacional, Francisco Clavel, sea director de una oficina bancaria local facilitó la búsqueda de recursos financieros para el arranque (impulsado por el Centro Europeo de Empresas Innovadoras de Valencia) y el aval de SGR, la entidad que respaldó un primer préstamo de 60.000 euros. Para la planta de silicio de Casas Ibáñez contarán con los incentivos de la Junta de Castilla-La Mancha para la implantación de empresas, según ha confirmado el consejero de Industria y Tecnología en funciones, José Manuel Díaz-Salazar. La alcaldesa recién ratificada en el cargo, Carmen Navalón, considera la expansión de Siliken en el municipio manchego "un alivio", ya que absorbe la mayor parte de los empleos femeninos perdidos por el cierre de Lois.

Los 100 millones de euros necesarios para financiar la planta están asegurados, según Navarro, a través de créditos sindicados por Banesto. Pero no descarta acudir a la Bolsa si surge esa oportunidad para esta iniciativa o para construir una planta de paneles que instalarán en California.

Alfredo Puche, Carlos Navarro, consejero delegado, y Gonzalo Navarro (derecha), fundadores de Siliken.
Alfredo Puche, Carlos Navarro, consejero delegado, y Gonzalo Navarro (derecha), fundadores de Siliken.

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