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Reportaje:

El desempate se paga con agresiones

50 vecinos se congregan ante la casa de un edil que dio al PSOE una alcaldía de Sevilla

Una lluvia de monedas y un zapato lanzado por los aires iniciaron el sábado una jornada que dividió a los habitantes de El Coronil (5.033 habitantes), una localidad de la sierra sevillana, símbolo de la izquierda y con gran influencia del Sindicato de Obreros del Campo (SOC).

El socialista Jerónimo Guerrero fue proclamado alcalde de El Coronil gracias al voto de un independiente y a costa de romper el pacto de las ejecutivas regionales de PSOE e IU para respetar la lista más votada. El pleno de investidura discurrió entre lanzamiento de objetos y gritos de traidor, que culminaron de madrugada con la agresión a un militante del partido que permitió al PSOE arrebatar la alcaldía a IU.

Tras la trifulca, los partidos criticaron el acoso al concejal independiente

PSOE e IU habían conseguido seis concejales el 27 de mayo. IU recabó 1.473 votos, el PSOE, 1.354. El desempate lo ocasionó el voto de Manuel Lara, único concejal del Movimiento Alternativo de Izquierdas (Main), una escisión de IU que otorgó la mayoría simple a los socialistas y dio la vuelta a 12 años de gobierno de IU.

Los simpatizantes de la formación derrocada acosaron el sábado a Lara desde primeras horas de la mañana y estallaron durante el pleno. Diego Cañamero, secretario general del SOC, alzó la voz, se interpuso entre los bandos y logró calmar a sus seguidores.

"Lo que ha pasado aquí, aunque es una traición, es legal", templaba: "Tenemos que dejar que se termine el pleno y quien no se pueda sujetar, que se vaya". Los asistentes se calmaron aunque los ánimos siguieron encendidos durante todo el día. Lara tuvo que abandonar el Ayuntamiento escoltado por la Guardia Civil.

Los agentes volvieron a protegerle por la noche, cuando un grupo de 50 personas se apostó frente a su casa. "¿No te da vergüenza venderte?", le espetó una vecina. Unas horas más tarde, el mismo grupo de gente "empujó y propinó patadas" a Juan Vázquez, número 11 de la lista del Main.

Estos hechos incendiaron los móviles de los jóvenes del pueblo, que ayer convocaron una manifestación contra la violencia. El SOC, a su vez, convocó otra una hora después en el mismo lugar.

A cada manifestación acudieron cerca de 300 personas. Discurrieron tranquilamente y todos expresaron su deseo de respetar ideas por el diálogo. Cañamero insistía en la legalidad del pacto aunque fuera "inmoral y una traición". "Lo importante ahora es que conservemos las ideas y defendamos los derechos del campo", dijo, "Ahora nos vamos a la oposición y a trabajar por el pueblo hasta dentro de cuatro años".

Lara aseguró que su decisión fue debida a la "forma de hacer" de IU, "como una dictadura", y criticó al antiguo gobierno por haber convertido al pueblo en un "desierto económico". Afirma que, a cambio de la alcaldía, el PSOE ha prometido, entre otras medidas, un plan de inversiones de 8 millones de euros. Mientras, los simpatizantes de IU aseguran que el nuevo gobierno "va a vivir cuatro años de los proyectos que ya están firmados".

"El problema que hay es personal, no político", aseguraba Dolores, la hermana de Cañamero. Los incidentes que afloraron ayer serían el reflejo, no sólo de ideales políticos, sino de rencillas personales entre Lara y Cañamero. Antes cuñados y hoy enfrentados.

"En el pueblo nos conocemos todos y muchos estamos emparentados", continuaba Dolores. Por eso los jóvenes hicieron ayer un llamamiento a la convivencia, porque sus políticos no se entienden, pero ellos no quieren problemas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de junio de 2007