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Entrevista:IÑIGO CABO | Artista y crítico

"El discurso artístico se está ensimismando cada vez más"

Iñigo Cabo (Bilbao, 1970) es artista, crítico y comisario de arte y profesor del Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la UPV. Invitado a participar en la Bienal de París de 2006, presentó el proyecto Closing Times, con el que trataba de parodiar el funcionamiento de las propias bienales. En Closing Times colaboraron una treintena de personas que reflexionaron desde Bilbao, Quito y París, conectadas a través de videoconferencia, sobre la capacidad del arte para adelantarse a los acontecimientos sociales. Ahora presenta un libro y dos películas que recogen el resultado de su proyecto.

"Todo lo que es efímero e inmaterial tiene una influencia en lo real mínima"

Pregunta. Su proyecto decía que trataba de analizar si el arte es capaz de adelantarse a los acontecimientos sociales.

Respuesta. Es como una proclama. Cualquier evento artístico, como la Bienal de París, actúa bajo grandes temas, que quieren plantear cuál es la última connotación de lo real. En el caso de la bienal era el arte inmaterial, que nos pareció totalmente desfasado. Es una banalización más del arte. Ellos me planteaban participar como artista con un proyecto inmaterial y yo les ofrecí poner en entredicho su propio contenido. Era poner en evidencia que el discurso artístico se está ensimismando cada vez más. Cuando el ensimismamiento es profesional se debe a un rigor, a una tarea que debe llevarse con concisión investigadora, pero cuando está basado en nada, como es hablar hoy de inmaterialidad, es que se ha perdido el hilo.

P. ¿Cómo reaccionó a la propuesta?

R. Planteamos una proclama que hiciese obvia la situación, que la parodiara. Las últimas bienales hacen un remapeado de lo sociológico, de lo que ocurre en el mundo, a veces con unas lecturas un tanto folkies. Y la única migración que existe es la de los curators, que se desplazan de aquí para alla, porque los artistas ya casí no se mueven, parten de la proclama del curator. Se insertan en el tema.

P. Su proyecto Closing Times se desarrollo en tres sedes: Bilbao, Quito y París.

R. Es la situación convencional. Invitas a una serie de autores a acudir y les informas del juego: "Yo no creo mucho en esto y vamos a tratar de resituarlo". Volvimos a producir una vez más un programa, como hacen las bienales, situándonos en el papel de gestor, como director de una bienal dentro de la bienal. Los autores, los directores de cine, filósofos y escritores llegaron con sus propios discursos, con temas similares a los que se abordan en las bienales.

P. ¿Consiguió su objetivo?

R. No. He conseguido parte de los objetivos, porque ninguno de los objetivos que se establecen como iniciales pueden ser el objetivo final. La conclusión ha sido reivindicar el objeto artístico, que tenga capacidad creativa, que no sean un elemento más definidor de lo real. Para eso debe tener una capacidad de perdurar. Todo lo que es efímero e inmaterial tiene una influencia en lo real mínima, y su ejercicio de influencia es periódico y obedece generalmente a otros intereses. Ahí están la película y el documental, casi sin editar, y se podrá ver la diferencia. Me interesa el objeto artístico, sobre todo ante cosas tan carentes de contenido como hablar del arte inmaterial en el siglo XXI.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de junio de 2007