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Marsans lanza una oferta por el 100% de Spanair tras la decisión de SAS de venderla

Los escandinavos deciden desprenderse de sus participadas para centrarse en el mercado nórdico y báltico

Un nuevo cartel de "se vende" en el sector aéreo español. Tres meses después de que Iberia comenzase a recibir propuestas de compra, ayer el grupo escandinavo SAS anunció la venta de Spanair, la segunda mayor compañía en el mercado español, con 10,7 millones de pasajeros en 2006, y 65 aviones en la flota. El presidente de Spanair y del grupo Marsans, Gonzalo Pascual, confirmó que se ha comprometido con SAS a lanzar una oferta por el 100% de la aerolínea. Hace unos días vendió a la escandinava (cuyos principales accionistas son los Estados sueco, noruego y danés) el 5,1% que mantenía en la aerolínea junto a Gerardo Díaz Ferrán (actual presidente de la CEOE ), a través de la sociedad Teinver.

Los escandinavos deciden desprenderse de sus participadas para centrarse en el mercado nórdico y báltico

El grupo turístico español no descarta buscar un socio estratégico, pero tendrá el control de la aerolínea

Los dueños de Marsans aseguran que quieren dar un "gran empuje" a la aerolínea

Los fundadores de la compañía hace 20 años mantienen la presidencia y bastante influencia

Pascual y Díaz Ferrán se deshicieron hace unos días del 5% que tenían en el grupo español, que compró la escandinava

Que Pascual y Díaz logren quedarse con Spanair, a la que pretenden dar "un gran empuje", dependerá de que en el camino no encuentren una puja competidora, algo que el presidente de Spanair no ve muy probable.

Pascual, aunque no descarta que le acompañe un "socio estratégico" para lanzar su oferta por la aerolínea, explica que en principio irán solos en esta operación "amistosísima", que se cerrará en unos tres meses según sus previsiones. En todo caso, el presidente de Spanair (y también del grupo turístico Marsans) avanza que su sociedad Teinver tendrá el control de la compañía aérea.

La venta de la participación de Pascual y Díaz se produjo hace unos días, cuando se enteraron de que el Consejo de Administración de SAS pretendía poner en venta Spanair. A los españoles no les interesa mantener un paquete tan poco decisivo en una compañía en venta. Sobre el precio obtenido, Pascual se limita a decir con socarronería que es el máximo que han podido sacar.

Hasta ahora, quienes fundaron la aerolínea hace ya algo más de 20 años mantenían la presidencia y bastante influencia en la política de la compañía.

SAS entró en la aerolínea española desde sus inicios, en 1986 (comenzó a volar dos años después). Empezó con un 25% y ha ido incrementando su participación hasta que en noviembre de 2003 alcanzó el 94,9% de la aerolínea. En aquel momento, SAS pagó a Pascual y Díaz 73,5 millones de euros por el 21% del capital de la empresa.

La escandinava ha tenido no pocos quebraderos de cabeza a cuenta de la española. Uno de los más sonados tuvo lugar hace algo más de un año, cuando SAS destituyó a la cúpula financiera de Spanair por irregularidades contables por importe de 45,3 millones de euros.

Pascual recuerda que el grupo Marsans dispone todavía de dinero contante y sonante fruto de la venta de su división de cruceros a Royal Caribbean el pasado verano, que le reportó 430 millones de euros. Una parte de ese dinero se dedicará a financiar la compra de 12 aviones de largo alcance para renovar la flota de Aerolíneas Argentinas y Air Comet, del mismo grupo.

SAS venderá también sus participaciones en la británica BMI y Air Greenland, para concentrarse en el mercado nórdico y báltico. El grupo nórdico ha decidido abandonar los negocios que no son esenciales en su actividad, por lo que en los últimos meses ha vendido su escuela de vuelo y su participación del 6,7% en los hoteles Rezidor.

"El mercado de aerolíneas está cambiando rápidamente. Queremos estar en la vanguardia en términos de dar a los pasajeros el mejor servicio y las tarifas más atractivas", dice el consejero delegado de SAS Matts Jansson, que lleva sólo cinco meses en el cargo.

Su objetivo es aumentar el beneficio bruto de SAS en 4.000 millones de coronas suecas (425 millones de euros) cada año, con una reducción de costes simultánea de 2.800 millones (297 millones de euros).

El anuncio de la nueva estrategia de negocio no cosechó grandes entusiasmos en los mercados. Las acciones de SAS bajaron un 0,62% en la Bolsa de Estocolmo, lo que da un valor de capitalización de la compañía de 26.155 millones de coronas suecas (2.780 millones de euros).

Pascual dará hoy más detalles en una rueda de prensa con el vicepresidente ejecutivo de SAS y responsable de las aerolíneas con marca propia, Gunnar Reitan, que también ayer anunció que abandonará el grupo escandinavo el próximo 15 de agosto.

Como en casi todos los movimientos corporativos en el sector en Europa, ayer algunas fuentes volvían a apuntar a Lufthansa como posible interesada. La aerolínea alemana, que tiene acuerdos de vuelos en código compartido con SAS entre los países nórdicos y Alemania fundamentalmente, declinó ayer comentar tal posibilidad. Ambas compañías, como también Spanair, pertenecen a la alianza Staralliance.

La también alemana Air Berlin, que compró hace unos meses a su competidora Dba y el pasado marzo a LTU, ha desmentido que tenga interés en la española.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de junio de 2007